Dosis muy altas de ibuprofeno son malas para el enfermo cardiovascular

Sara Carreira Piñeiro
sara carreira REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Marcos Míguez

La agencia del medicamento solo califica de consumo peligroso tomar 4 sobres o pastillas de 600 miligramos al día si hay antecedentes de riesgo

14 abr 2015 . Actualizado a las 08:11 h.

El ibuprofeno se ha convertido en la aspirina del siglo XXI, y es muy habitual echar mano de un sobre o pastilla de 600 miligramos cuando aparece un dolor. El presidente de los médicos de familia (Semergen), José Luis Llisterri, aseguraba ayer que la sociedad española está «ibuprofenizada», y abogaba por controlar este consumo pasándose, por definición, al sobre (o pastilla) de 400 miligramos del fármaco. Lo dijo Llisterri a raíz de la alerta que la Agencia del Medicamento española (Aemps) lanzó sobre el abuso de ibuprofeno en personas con antecedentes previos de problemas cardiovasculares.

El aviso de la Aemps -que realmente llega del Comité de Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia (PRAC) europeo- dice lo siguiente: no se deben administrar dosis altas de ibuprofeno a pacientes con una patología cardiovascular grave, como insuficiencia cardiaca (clasificación II-IV de New York Heart Association-NYHA), cardiopatía isquémica establecida, enfermedad arterial periférica o enfermedad cerebrovascular; y, en segundo lugar, antes de iniciar tratamiento a largo plazo con ibuprofeno, sobre todo si se requieren dosis altas, se deberán evaluar los factores de riesgo cardiovascular asociados del paciente.

Aquí cabe preguntarse qué es dosis alta y qué es «largo plazo». Lo primero resulta fácil: 2.400 miligramos al día, es decir, cuatro sobres (o pastillas) de 600 miligramos; el «largo plazo» ya es más relativo. Llisterri explica que a la hora de recetar ibuprofeno «el problema viene cuando se extiende ese tratamiento a los 8, 10 o 15 días, que es cuando se puede producir elevación de la presión arterial, pues está demostrado, por ejemplo, que un hipertenso no debe tomarlo y un paciente que tenga un problema renal, tampoco».

Según la directora de la Aemps, Belén Crespo, «únicamente alrededor del 2 % de la población» toma excesivo ibuprofeno. Para el ministro Alfonso Alonso esto supone que «el consumo moderado, que es el que se hace en el 90 % de los hogares españoles, es seguro». Es el caso, por ejemplo, de una amigdalitis o una faringitis, «un proceso banal», tal y como explica José Luis Llisterri: tomar 600 miligramos cada ocho horas durante tres o cuatro días «no tiene efectos secundarios».

Resta efecto a la aspirina

Por otra parte, el aviso de la Aemps indica que el consumo de ibuprofeno junto al de ácido acetilsalicílico (aspirina) hace disminuir el efecto antiplaquetario del último fármaco, aunque «los datos epidemiológicos disponibles hasta la fecha no sugieren que tal interacción resulte clínicamente significativa»; eso sí, la Aemps cree que «no puede excluirse la posibilidad de que el efecto cardioprotector del ácido acetilsalicílico se reduzca con la administración continua de ibuprofeno».