Cuando Audi resucitó a Elvis

¿Está vivo Elvis Presley? Nadie lo sabe. Pero en el 2001 el rey del rock volvió a la vida de la mano de una campaña de Audi. La Voz pone ahora los coches de la casa alemana al alcance de sus lectores


redacción / la voz

Un doble de Elvis Presley conduce por una larga autopista sudafricana al ritmo de King of the road. No deja de bailar. Mueve la cadera igual que el muñeco que lleva colgado del cristal delantero y que reproduce la imagen del rey del rock en los años 70. El viaje parece divertido hasta que, de repente, su coche falla. Hace autostop. Una rubia detiene su Audi y lo recoge. El hombre le muestra un casete para que lo ponga en el coche. King of the road vuelve a sonar. El doble de Elvis cuelga entonces el muñeco en el cristal. El problema es que ahora no mueve las caderas. Deben darle un pequeño toque con el dedo para hacerle mover el cuerpo. ¿Por qué?. La culpa es del nuevo cambio de marchas ideado por la casa alemana.

El relato describe un anuncio ideado por una agencia de publicidad alemana en el 2001 para lanzar el cambio de marchas multitronic diseñado por la casa alemana. Resultaba muy complicado presentar algo tan técnico al público. Por eso se recurrió a la publicidad emocional. El anuncio, que entonces fue elegido como el mejor del año, logró conquistar al público e hizo que los fans de Elvis Presley, además de llamar a Audi para probar el nuevo cambio, lo hicieran para conseguir el famoso muñeco. La factoría germana tuvo que encargar 200.000 muñecos con su ventosa para cubrir la elevada demanda y complacer a sus clientes. Catorce años después de aquello aún pueden verse coches que lo llevan. De hecho, aunque la campaña fue presentada en toda Europa. solo en España llegaron a llevar el muñeco de Elvis bailando al ritmo de lo que fuera hasta 1.000.000 de coches. El fenómeno mostró que la fuerza de la casa alemana Audi no se para ante nada y es capaz de mostrar su potencial con cualquier pequeño detalle. Ahora los lectores de La Voz tienen la oportunidad de probar las sensaciones que implica conducir con la suavidad de un Audi, al margen del cambio de marchas que tenga el vehículo. Porque solo de esa manera entenderán por qué el muñeco de Elvis no volvió a mover las caderas. Fue porque no volvió al coche del doble del rey del rock. Quedó colgado en el cristal de Audi.

El juego, un Audi A1

Desde el lunes, La Voz publica una serie de números que forman parte del bingo que se completa con los cartones de la cartilla entregada el domingo. Estos números se publicarán hasta el viernes de la semana que viene. Si completa el bingo, se convierte en finalista y el Audi estará más cerca.

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