Un emprendedor en la Universidad

La Voz

SOCIEDAD

«Les diría a los taxistas de Madrid que vean a Uber como una gran oportunidad. Ayudamos a los conductores a ganarse la vida mejor». Travis C. Kalanick (Los Ángeles, 1976), consejero delegado, fundador de Uber y su cara más reconocible, irrumpió hace tres meses en Madrid con una frase conciliadora para calmar la ira de los taxistas, aunque de poco le sirvió. Tampoco le debió importar mucho a quien desde joven está acostumbrado a desafiar lo establecido. Es el clásico emprendedor surgido al amparo de Internet que a los 18 años abandonó la universidad para fundar su primer negocio: un servicio para preparar el equivalente americano a la selectividad. En 1988 creó el buscador multimedia Scour Inc. y el servicio de intercambio de archivos Scour Exchange, lo que puso en pie de guerra a la industria del entretenimiento, que presentó una querella por vulnerar derechos de copyright. Kalanick, para esquivarla, la declaró en bancarrota. No se rindió y un año más tarde fundó Red Swoosh, otro servicio de intercambio de archivos que vendió en el 2007 por 15 millones de euros. Dos años más tarde se le ocurrió crear Uber cuando en una noche nevada de París no pudo encontrar un taxi. Ahora tiene una premonición: «En 20 años nadie va a tener coche».

El otro fundador de la compañía, Garret Camp, está menos expuesto que su socio y su presencia en los medios es menos habitual. Pero también fue un joven emprendedor que montó empresas relacionadas con Internet al salir de la universidad.