De la «fregona» a los juegos de indios

nacho blanco REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

El curling ha dado paso a una oleada de actividades exóticas como el «balonkorf», el «lacrosse» o el «gateball»

15 nov 2014 . Actualizado a las 10:10 h.

El mundo globalizado de hoy ha hecho que juegos totalmente desconocidos estén encontrando su espacio entre aquellas personas que escapan de las disciplinas más comunes, léase fútbol o baloncesto, las más practicadas en el mundo. Así lo constata un estudio reciente de la Fundación Marcet, que asegura que el abanico de actividades se ha incrementado.

Ha llegado la hora de acostumbrar el oído a palabras como blokart, tchoukball, crossfit, freestyle, sófbol, gateball, balonkorf o lacrosse. Esta lista, que se podría ampliar hasta una veintena de nuevos deportes, ya cuenta con seguidores en España. Comenzó la fiebre hace algunos años, cuando en las olimpiadas de invierno los telespectadores vieron atónitos a gente lanzando sobre hielo una pieza y al resto del equipo con una «fregona» frotando el suelo para abrirle paso al extraño bolo. Era el curling, disciplina venida de países gélidos. Incluso España ya tiene selección y una decena de equipos federados.

La democratización del golf, el esquí o el tenis fue posible gracias al desarrollo de infraestructuras públicas y privadas, y que ha tenido su lectura en un aumento del nivel de los deportistas españoles en competiciones internacionales. Veamos las novedades que han irrumpido en el panorama. ¿Qué es el balonkorf o korfball? Una especie de baloncesto. Hay que meter una pelota en una canasta de mimbre o plástico y sin tablero. Dos equipos de cuatro integrantes que pueden ser mixtos y dos zonas de juego: defensa y postura. Nació en 1902 en Escandinavia y se exhibió incluso en las Olimpiadas de Amberes de 1920. En la posibilidad de jugar hombres y mujeres juntos está radicando su éxito.