Nueva Delhi, escenario de la brecha entre los jóvenes indios que desean expresar su amor en público y la moral tradicional
09 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.La batalla por el derecho a besarse en público puso ayer en evidencia en Nueva Delhi la brecha entre la India que lucha por que «la mayor democracia del mundo» lo sea cada vez más y la que se aferra a la moral más tradicional. Jóvenes deseosos de poder expresar su amor en público con un simple beso y seguidores de la organización nacionalista hindú RSS se enfrentaron en la capital india, en un choque ideológico y cultural reflejo de lo diverso que es el gigante asiático.
La Policía tuvo que sudar el uniforme para que los empujones, forcejeos y carreras no convirtieran la convocatoria del «Beso del Amor» en algo más. Nada comparado con los 40 detenidos del 2 de noviembre en la sureña ciudad de Cochin, donde radicales tanto hindúes como musulmanes lograron que no se llegara a celebrar el «Beso del Amor», un simple acto para besarse en público.
En la India es normal ver a gente en la calle orinando o defecando junto a las vías el tren, una estampa típica cuando se viaja, pero es muy raro no ya que una pareja se bese abiertamente enfrente de los demás, sino incluso que vaya de la mano. Algo que contrasta con otra imagen peculiar de la India: hombres de la mano, como una señal de amistad de lo más normal.
El asesino de Gandhi
El joven Rahul Bhattacharya aseguraba ante las cámaras de la multitud de medios congregados frente a la sede de RSS que «no es una protesta contra el Gobierno», sino contra esta organización convertida «en la principal policía moral del país». Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS), que se podría traducir del hindi como Organización Nacional de Patriotas o de Voluntarios, es un grupo de extrema derecha nacionalista hindú del que formó parte Nathuram Godse, el asesino del Mahatma Gandhi.
Bhattacharya, rodeado tanto de periodistas como de miembros del RSS, defendía que el beso «no es algo de la cultura occidental, sino también de la india». «Si la Constitución no nos prohíbe, no queremos que grupos inconstitucionales nos prohíban con violencia» besarnos, manifestó.
Pero entonces empezaron los gritos de los seguidores del RSS a favor «de la madre India» y de «nuestra verdadera cultura», con alusiones incluso a divinidades del hinduismo como Hanuman, el dios mono. Al final, dos chicas consiguieron besarse en público.