El marido de Teresa culpa al protocolo del contagio

Enrique Clemente Navarro
enrique clemente MADRID / LA VOZ

SOCIEDAD

La auxiliar continúa «estable dentro de la gravedad» y aunque su carga viral «se va reduciendo y controlando» todavía preocupa el encharcamiento de los pulmones la afectación que pueda haber de otros órganos. Los otros quince ingresados continúan asintomáticos. SIGUE AQUÍ TODA LA INFORMACIÓN

13 oct 2014 . Actualizado a las 08:09 h.

Hay motivos fundados para la esperanza de que Teresa Romero venza al ébola, aunque los médicos advierten de que su estado sigue siendo grave. Así lo transmitió ayer, con muchas cautelas. el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, que aseguró que su «carga viral se va reduciendo y controlando», lo que consideró muy importante para pensar que existen «altas esperanzas de que la infección esté en proceso de control». Simón, que forma parte del comité científico que asesora al equipo que preside Soraya Sáenz de Santamaría, precisó que su situación, aunque estable, es «siempre crítica» y se declaró muy cauto «a la hora de decir cuál va a ser el desenlace final». Además, advirtió de que a medida que avanza la enfermedad puede haber afectación de otros órganos que compliquen la situación, aunque se controle la infección. Fuentes médicas aseguraron que lo que más preocupa es el encharcamiento de sus pulmones, que le provocó una crisis respiratoria en la noche del sábado. Los 15 primeros días son la fase más crítica y aún no han pasado.

Simón aseguró que todas las personas que mantuvieron contacto con la paciente y con el segundo religioso repatriado, Manuel García Viejo, se encuentran bajo control.

Sin embargo, el marido de la auxiliar de enfermería pidió ayer que se respete a su mujer, una «profesional excepcional» y una «buenísima trabajadora», y dijo que si hubo algún fallo fue «el protocolo». Javier Limón trasladó este mensaje por medio de María Teresa Mesa Escolano, amiga de la familia y que se erigió en portavoz para «liberar» al hermano de Teresa, que «está muy cansado».

Quince aislados

Los 15 considerados de alto riesgo están ingresados en el hospital Carlos III para pasar la cuarentena, en previsión de que tuvieran síntomas, por lo que «el riesgo que puede haber hacia la población está en un nivel de control muy elevado». Se escudó en el deseo expresado por la auxiliar de enfermería de no dar «mucha información» de su estado para no proporcionar detalles.

Fernando Simón consideró que el caso de contagio que se conoció ayer en EE.UU. es «similar» al de Romero. Destacó que es una situación que «no se ha dado nunca» y admitió que el comité está trabajando y previendo todos los posibles escenarios y los planes a adoptar «por extraños o poco probables» que sean.

El portavoz minimizó las críticas al hospital Carlos III de los expertos del Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades. Para Simón, los técnicos señalan que el trabajo que se está haciendo es «de muy alto nivel» y «de calidad», incluida la estructura del centro. Solo citó como posible mejora que las esclusas donde se quitan el traje los sanitarios son demasiado pequeñas. También informó de que se están investigando las causas de la infección de Romero, pero que ya había una «posibilidad plenamente justificativa», un accidente fortuito en el momento de la retirada del traje de protección. Pero la comisión científica llevará la investigación «hasta el final», porque hay otros puntos que verificar.