El jefe de protocolo de Bruselas crea un incidente internacional

M. P. REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Un funcionario de Bruselas arrancó el niqab a quien resultó ser una princesa catarí

19 ago 2014 . Actualizado a las 11:31 h.

El jefe de protocolo de la ciudad de Bruselas, Jean Marie Pire, es un funcionario con experiencia, pero el pasado jueves cometió un error de principiante que se tradujo en un conflicto diplomático: arrancó el niqab, ese velo integral negro hasta los pies que solo deja ver los ojos por una ranura, a una mujer en la calle, y resulta que la joven en cuestión es una princesa catarí.

La prensa sensacionalista local se hizo eco enseguida del hecho, ya que la mujer presentó una denuncia ante la embajada de su país porque al parecer, conforme le arrancó el velo de la cara, Pire le tiró de los pendientes y le hizo sangre en las orejas. El proceso judicial comenzará ahora, pero la mujer no se irá de rositas porque en Bruselas, y a eso se agarra Pire, está prohibido usar velos integrales por la calle.

Una pregunta casual

De hecho, el funcionario explicó su versión de la historia al diario La Libre Belgique y, siendo muy similar a la de la mujer, ofrece algún matiz diferente: tres mujeres pararon a Pire para preguntar por el camino hacia la Grand Place y al menos una de ella usaba niqab, que está prohibido en Bruselas, como bien sabía el funcionario; este les respondió a las viandantes que no hablaba con gente que tuviese la cara cubierta y como le pareció que la mujer con velo no le había escuchado, se lo retiró de la cara: «Ya sé que no debería haber hecho esto, pero lo que ella hacia no era legal», dijo Pire, haciendo referencia a la ley del 2011, según La Libre Belgique. Algunos medios dicen ahora que Pire está borracho, pero él aclaró que «eran las tres de la tarde y, además, nunca bebo».

Lógicamente, Pire no tenía ni idea de que la joven pertenecía a la familia real catarí, y de hecho aún no se ha podido confirmar la relación con la misma, pero en cualquier caso el conflicto diplomático ya está servido.

El fiscal ha abierto una investigación por un presunto delito de lesiones, pero lo cierto es que también impuso una multa a la princesa por infringir la ley sobre el velo integral, según dijo ayer el diario Het Laatste Nieuws. Las multas que contempla la normativa urbana no son muy altas (137 euros) aunque incluyen una pena de prisión de entre 1 y 7 días que es probable que no cumpla.