La baja esperanza de vida del papa Francisco

La Voz EFE | LA VOZ

SOCIEDAD

DANIEL DAL ZENNARO

El pontífice ha insinuado que podrían quedarle «dos o tres años» y no descarta renunciar a su puesto

19 ago 2014 . Actualizado a las 23:45 h.

El papa Francisco ha sugerido, en una conferencia de prensa de vuelta a Roma tras su visita a Corea del Sur, que podría seguir los pasos de su predecesor, Benedicto XVI, y renunciar al pontificado en caso de no poder continuar su misión. Así mismo, el papa ha insinuado que quizá el período de vida que le queda hasta «reunirse en la casa del Padre» pueda ser corto, quizás de «dos o tres años de vida».

«¿Y si yo sintiera que ya no puedo seguir? Haría lo mismo. Rezaré, pero creo que haría lo mismo», respondió a los periodistas que viajaban con él, según informan los medios de comunicación italianos. Francisco explicó que aunque «esta idea no guste a muchos teólogos», para él, la figura del papa emérito «no es una excepción». Para el pontífice argentino, «el papa emérito sigue siendo una institución, porque nuestra vida se alarga y a una cierta edad ya no se tiene la capacidad para gobernar bien, porque el cuerpo se cansa».

Al respecto de su salud y del poco descanso, el papa explicó que pasó sus vacaciones en casa como lo ha hecho siempre. «Pasé las vacaciones en casa, como hago normalmente (...) Tengo alguna neurosis y hay que curarla bien. La mía es que algo poco apegado a mi hábitat. La última vez que fui de vacaciones, con la comunidad jesuita, fue en 1975», explicó.

Al respecto sobre cómo vive su popularidad, Francisco dijo que la siente como «generosidad del pueblo, del verdadero pueblo». «Dentro, trato de pensar en mis pecados, en mis errores, para no creérmela, porque yo sé que esto durará como yo, dos o tres años, y luego... ¡A la casa del Padre!»., dijo.

Estas declaraciones medio en broma han hecho saltar las alarmas sobre la baja esperanza de vida que podría tener el pontífice elegido hace poco más de un año, y que ha destacado desde el principio por su energía y vitalidad. Es la primera vez que el papa habla de su propia muerte en público, a pesar de que fuentes del vaticano confirman que ya ha meditado sobre ello en privado.