Los turistas sustituyen el sol por terapias como el «kobido» o el «ayurveda»
15 ago 2014 . Actualizado a las 12:16 h.Un día de playa carga las pilas, pero una sesión de kobido puede rejuvenecer cuerpo y mente. Al menos esa es la promesa de los expertos en esta técnica de masaje japonés muy antigua, pero también muy desconocida en Galicia y con la que se entretienen turistas como la inglesa Angelina Georgiu. Como ella muchos de los buscan descanso en Galicia cambian la playa por uno de estos tratamientos. «Se trata de una terapia milenaria a la que eran adictos los miembros de la realeza y que ha ido llegando a Europa, los resultados son espectaculares porque es un lifting sin cirugía», explica Susana Barcia, que ayer mostró como es uno de estos masajes.
La clave de este cuidado es que elimina el cansancio de la cara (ojeras y bolsas incluidas) en ocho sesiones que han de repartirse en dos por semana. «Es perfecto para el mes de vacaciones y además no es nada caro», detallan los responsables de Espacio Vivo, un centro ferrolano que reúne esta y otras muchas opciones para pasar un verano diferente. Cuentan con obradoiros para todas las edades cuyo objetivo es lograr el bienestar mental y físico, pero también con actividades para ganar conocimientos y el inglés.
Movimientos rápidos
Las sesiones de kobido no tienen nada que ver con un masaje al uso; en este caso los movimientos son muy rápidos, aunque Susana Barcia aplica una técnica final adicional que le hace terminar con suaves toques en la cara para eliminar toxinas «a través del sistema linfático». La veraneante inglesa que ayer pudo disfrutar de este secreto de belleza japonés asegura que es «relajante», aunque realmente diferente de los masajes de siempre.
Muchos veraneantes cansados de esperar a que salga el sol se lanzan a probar estas terapias, aunque algunos ya se ponen a punto con ellas antes del verano o de alguna celebración, como una boda. «Este año hemos tenido más gente que vino a prepararse antes para lucir en agosto una cara sin ojeras ni bolsas», explican los expertos de un cuidado que engancha a muchos de los que la prueban para matar solo las tardes de agosto. Otras opciones son las sesiones de oxigenación y Espacio Vivo es uno de los pocos centros gallegos que ofrecen una disciplina que incluso alivia dolencias de enfermedades como la fibromialgia o el ELA. «Desbloqueamos los puntos de entrada de oxígeno a nuestro cuerpo», resume una de sus terapeutas.
De la India llega otra técnica que desde hace varios veranos, cuando Miguel Bosé reconoció que era su nueva religión, hace furor entre los que buscan salir reforzados de las vacaciones. Se trata de una combinación de masajes, con cuidados corporales, ejercicios de yoga o meditación y masajes de más de una hora con aceites esenciales.