Riazor se abrazó al «indie» masivo

Delafé y las Flores Azules y Love of Lesbian protagonizaron la primera jornada del Noroeste Pop Rock en A Coruña

El grupo Delafé y las Flores Azules, en una de las actuaciones estelares de la primera jornada del Noroeste Pop Rock.
El grupo Delafé y las Flores Azules, en una de las actuaciones estelares de la primera jornada del Noroeste Pop Rock.

A CORUÑ

La música retornó a la playa de Riazor. El festival por excelencia de A Coruña, el Noroeste Pop Rock, reunió a miles de personas que desafiaron las inclemencias del tiempo con una consante amenaza de lluvía que,al final, no llegó a ir a más. Todo para disfrutar a la orilla del mar de uno de los eventos musicales más especiales de Galicia. ¿El gancho? Dos de los nombres de ese pop independiente que abarca grandes audiencias: Delafé y las Flores Azules y Love of Lesbian. Es decir, el indie-mainstream.

Antes de ello hubo espacio para dos bandas coruñesas que lograron su plaza de teloneros en el concurso convocado por el Ayuntamiento. Abrió La Sendra de Afra, cuando aún caía la tarde. Su pop supermelódico recuerda a Amaral y muestra claras aspiraciones comerciales. Por su parte, Misterioso Viaje Holanda mostró, ya con la noche acogiéndolos, un sonido en el que conviven los ecos de Radiohead con Vetusta Morla. Su disco MVH, editado hace unos meses, comandó su actuación.

El público, sin embargo, esperaba a los cabezas de cartel. Así la llegada de Oscar D'Aniello y Helena Miquel, las dos caras de Delafé y las Flores Azules, provocó la euforia. Hicieron lo que han venido predicando en los festivales gallegos durante los últimos años: una ración de pop con miras al rap y al soul y mucha vitalidad.

Bailando sin parar e instando al público a sumarse a la fiesta, ganaron poco a poco con temas como La primavera o Mar poder del mar.Quizá ya no tengan la frescuera de antaño y carezcan del factor sorpresa, pero enanaron a púlico.

Mientras, miles de personas aguardaban la salida de Love of Lesbian, los grandes protagonistas de la noche. Trenzaron el show que vienen dando en los festivals este verano, con pantalas coloristas, derroche de buen rollo en el escenaio y, sobre todo, himnos. Su intepretación de John Boy con miles de gargantas secundándolos fue la fotografía misma del éxito.

El interés por Love of Lesbian era tal que por la mañana un grupo de unas 30 personas guardaban sitio. No les importaba que cayese una constante tromba de agua. Al llegar los miembros del grupo para hacer la prueba de sonido, hablaron con ellos. Y, en señal de agradecimiento, les encargaron pizzas y refrescos para que pudiesen sobrellevar mejor la espera.

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