Permanentes estudios para estar siempre preparados
21 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La noticia de que una bacteria mortal se cuele por el complejo sistema de seguridad de un laboratorio es la pesadilla de las autoridades sanitarias de cualquier país y el inicio de una película de acción. Ante riesgos semejantes, es inevitable hacerse la pregunta de por qué se guarda material tan peligroso. Estas son algunas explicaciones:
La misma teoría de la guerra nuclear: o todos o ninguno
Es la principal razón para guardar muestras biológicas peligrosas. ¿Y si el otro las tiene y yo las tiro? Entonces puede preparar un arma poderosa que yo no puedo contrarrestar. El ejemplo más claro es la viruela. El virus está erradicado desde 1979, pero permanecen 520 muestras en dos laboratorios (Atlanta y Koltsovo-Rusia). En el 2011, la asamblea de la OMS estuvo valorando la destrucción de estas muestras pero al final dio una nueva prórroga, de tres años -que finaliza ahora- para acabar con las placas. Las autoridades sanitarias mundiales lo tienen claro, hay que deshacerse de la viruela, pero el hecho de que en 1992 un exespía soviético dijese que hay laboratorios secretos trabajando con el virus hace que cualquier decisión se analice mucho. Si esto ocurre con la viruela, con el resto de patógenos, que hay cepas vivas por todo el mundo, es impensable regular su desaparición.
Las investigaciones nunca llegan a su fin
Asumiendo que deben mantenerse cepas de enfermedades infecciosas y mortales, uno se pregunta qué se hace con ellas. Una muestra es lo ocurrido con el ántrax en el CDC de Atlanta: los científicos estaban preparando sistemas para detectarlo más rápidamente. Y es que en ciencia, la investigación nunca termina, porque aunque ahora parezca que no haya más análisis posibles, mañana se descubre algo -ha ocurrido con la secuenciación del genoma, en el año 2000- y todo puede ser revisado de nuevo. Además, las mejoras técnicas no solo llegan a la detección. sino al tratamiento del mal.
Miedo a las mutaciones, naturales o no
Además del riesgo de que un laboratorio terrorista haga cambios en un patógeno controlado para convertirlo en un arma de efectos devastadores, los expertos en seguridad ambiental también temen que esta mutación se produzca de forma natural. Es por eso que cundió la alarma en el 2009 con la gripe A, ya que todos esperan que en algún momento surja un supervirus de rápido contagio -como el H1N1- y de alta mortalidad. Las mutaciones ocurren porque los virus pasan con facilidad entre animales de diferentes especies, como los humanos, aves, cerdos y dromedarios, y en cada salto suman o varían algunos de sus componentes.
Sistemas de seguridad muy sofisticados
Los investigadores que están a favor de guardar las muestras recuerdan que en general los sistemas de seguridad de los laboratorios funcionan muy bien. Hay decenas de centros en el mundo que manejan sustancias muy peligrosas y las alertas son puntuales, están muy controladas y nunca llegan a la población. Eso solo ocurre en las películas.