El Supremo anula por un error de forma el decreto que regula los bancos de células madre

Redacción / La Voz

SOCIEDAD

No valora el contenido de la norma, sino que basa su decisión en que la fórmula aprobada no tiene rango suficiente para trasponer a España la directiva europea que regula la materia

19 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Un defecto de forma ha provocado la anulación por parte del Tribunal Supremo del real decreto que desde el 2006 regula el funcionamiento de los bancos de células madre y tejidos humanos. El alto tribunal no entra a valorar el contenido de la norma, aprobada durante el Gobierno de Zapatero, sino que basa su decisión en la consideración de que la fórmula aprobada no tiene rango suficiente a la hora de trasponer a España la directiva europea que regula la materia. A juicio de los magistrados, los legisladores deberían haber optado por una ley orgánica. De esta forma, la normativa sobre calidad y seguridad para la obtención, procesamiento, preservación, almacenaje y distribución de células y tejidos humanos vuelve a ser la anterior al 2006.

El Supremo estima un recurso planteado por la empresa Vidacord, que cuenta con un banco privado de células madre. El alto tribunal no le da la razón en el fondo, sobre el que no se pronuncia, sino en la forma.

La actual legislación autoriza con restricciones la conservación privada de células madre, pero siempre tendrán que estar disponibles para uso público, por lo que nunca pueden estar destinadas de forma prioritaria para el uso de las personas que han pagado por almacenarlas o para sus familiares. En concreto, el decreto de Sanidad obligaba a los bancos privados a ceder las muestras a «cualquier enfermo que lo precise en el mundo, a través de la red internacional de bancos de cordones umbilicales».

En principio, la anulación del decreto no debería suponer ningún obstáculo para la investigación con células madre, ya que esta práctica está regulada en la Ley de Investigación Biomédica del 2007. Esta legislación también establece, tal y como ocurre con el trasplante de órganos, la gratuidad en la cesión de líneas celulares y otras muestras biológicas para investigación.