¡Qué «vello» es vivir!

Tras años de ausencia, las barbas regresan con fuerza viril


redacción / la voz

Un cambio se ha operado en la estética maculina en los dos últimos años. La moda ha relanzado el aspecto de machote de los hombres, olvidado en un cajón hasta hace bien poco. En los desfiles de París, Milán o Nueva York, en carteles, en la televisión y en el cine, ahora los barbudos mandan. Lo metrosexual ha muerto y se impone el ser natural, rebelde y un tanto desaliñado, alejado del mundo andrógino que imperaba.

Según María López, gerente de la barbería Hermin´s Barber de A Coruña, ahora vuelve pero como signo de elegancia y distinción. Y las más pobladas son las que ganan. Pero, como recuerdan desde Hermin's, requieren de un cuidado especial. De hecho, las más largas deben pasar por la barbería al menos cada dos semanas. Hay ya productos en el mercado, tijeras profesionales, champús y hasta ceras para la barba, con los que mantener un aspecto ideal. Estéticamente, cada hombre tiene un corte propio favorecedor. Sirve además para disimular imperfecciones, cicatrices y resaltar facciones

Los culpables

La vuelta de las barbas supone un revival que tuvo su momento cumbre en los años 70, cuando jóvenes disconformes con los tiempos se dejaban caer por Woodstock, fumaban todo lo que caía en sus manos o se agrupaban en comunas. Las imágenes del Ché Guevara, de Jesucristo o de Fidel Castro coparon la cartelería contestataria de la época. La revolución tenía más pelos que peso ideológico. Después vino el rasurarse hasta la extenuación, las caritas de bebé, la feminización cutánea. Más tarde el bigote a lo Burt Reynolds halló un hueco, pero fue algo transitorio hasta que la barba de dos días se abrió paso lentamente.

Sin embargo, ya no vale solo el tono desenfadado. Ahora se muestran largas a lo talibán, cortas, circulares o de chivo, pero retocadas por la mano experta de un profesional. Sociólogos y barberos creen que la vuelta del vello facial supone un toque ante la crisis, un paso adelante del sexo masculino que ya no quiere aparentar juventud y sí madurez. Y a las mujeres no les disgusta. De hecho, ha habido estudios que dicen que la mayoría prefieren al hombre velludo, hartas ya de imágenes alejadas de la virilidad. La tendencia actual es la búsqueda de diferenciación entre lo masculino y lo femenino.

Pero el regreso de la barba no admite descuidos. Hay que mimarla para garantizar tersura. Un filón para los barberos. A Coruña, ha visto renacer varios centros para el bello masculino. Hermin`s, es singular, con mobiliario y estilo de antaño y digna de visitar por su estilo vintage. Además,en ella ofrecen servicio de limpiabotas y corte de barba con navaja y toallas húmedas, a la antigua usanza. María López asegura que hay mucha clientela. Y las barbas que causan furor, dice, son las densamente pobladas. En ciudades como Londres -donde se encuentran las mejores barberías- se ven miles de hombres con barba, asegura. Es chic.

Hoy está permitido mezclar lo clásico con lo indie, presentando hombres barbudos y con elegantes trajes, haciendo negocios, o de esport paseando con el perro. Algo está cambiando. El universo hollywoodiense se ha visto infectado por esta moda. George Clooney, Leonardo diCaprio, Ben Affleck, Mel Gibson o Brad Pitt lucieron o lucen pelos en el rostro con igual éxito entre sus fans que si fueran rasurados. Los actores españoles Antonio Banderas, Luis Tosar o Javier Bardem se han subido al carro del vello facial. Músicos como Sergio Dalma, Pablo Alborán o Alejandro Sanz se han rendido a su atractivo. Y también deportistas como los hermanos Gasol, Iker Casillas, Xavi Alonso y hasta el príncipe Felipe se han sumado a esta corriente estética que gana adeptos. Vamos, que hoy los hombres quieren ser más hombres que nunca.

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