Solo el 3,5 % de los conductores aprobarían hoy el examen teórico
08 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Para salir adecuadamente de una rotonda basta con imaginar que los carriles son los de una autopista. A nadie se le ocurre coger la salida de una autopista desde el lado izquierdo; por tanto, para abandonar la glorieta hay que situarse en el derecho con la antelación suficiente para no cruzarse en la trayectoria de los demás. El carril interior es para circular sin entorpecer la incorporación de otros vehículos, pero habrá que cambiarse al exterior antes de salir. Parece sencillo y, sin embargo, son numerosos los conductores que no tienen claro el tránsito en las glorietas, titubean al entrar en ellas y jamás se preocupan por informarse de cómo hacerlo correctamente.
Los automovilistas, con el paso de los años, van perdiendo conocimientos y desconocen las novedades, hasta el punto de que un estudio de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), en colaboración con la Universitat de Valencia, concluye que solo el 3,5 % de cuantos tienen el carné aprobarían hoy el examen teórico. El nivel de sapiencia sobre normativa, señales y seguridad vial es inversamente proporcional a la antigüedad del permiso.
Las autoescuelas ven positiva una puesta al día. Sin embargo, la reválida teórica que sugirió en diciembre María Seguí, directora general de Tráfico, para que miles de españoles refresquen sus conocimientos sobre conducción y seguridad vial se queda por ahora en el cajón de las ideas de la DGT.
«Yo estuve en Toledo durante la convención anual de la CNAE y puedo asegurar que Seguí no habló de una reválida obligatoria», sostiene José Manuel López Marín, presidente de la Federación Galega de Autoescolas. «Lo que dijo realmente -añade- es que sería bueno dar más información, sobre todo a aquellas personas que no conocen las señales nuevas. Pero nunca sería una revisión obligatoria».
López Marín, que prefiere evitar el término reciclaje, tiene claro que debería producirse «una renovación de conocimientos», pero que nunca tendrían que pagarla los ciudadanos: «La esencia no es examinarse, sino acudir a unos cursos informativos asumidos por la Administración, que para eso está lo recaudado con las multas, que, por ley, es para seguridad vial».
La formación arrojaría luz sobre la circulación en las glorietas, aunque difícilmente podría explicar cómo entrar y salir de las que están rematadamente mal concebidas: las miniglorietas -o también, horrotondas-, a las que acceder es a veces una misión imposible y que ya han generado unas cuantas denuncias por España adelante.