«¿Cómo les explico a mi madre o mi abuela a qué me dedico?»

Begoña Rodríguez Sotelino
begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

SOCIEDAD

La viguesa Sara Piñeiro tiene más de 500.000 seguidores en su canal de YouTube

09 dic 2013 . Actualizado a las 10:58 h.

Lo más difícil de las nuevas profesiones asociadas a la tecnología es tratar de explicarlas. Por ejemplo, la viguesa Sara Piñeiro, Sarinha para el mundo digital, asegura que si se lo cuenta a una persona joven no hay problema. «¿Pero cómo les explico yo a mi madre o a mi abuela a qué me dedico? Ella no lo entiende. «Fai xojos, dice». Sara es una de las youtubers más seguidas de toda España, en su caso, más bien una gamer (jugadora), que se autograba vídeos comentando partidas, mostrando más posibilidades a los internautas. Su canal en YouTube, con más de medio millón de suscriptores y más de 50 millones de reproducciones de sus vídeos, comenzó con Call of Duty, pero ahora es la reina de Minecraft.

-¿Cuándo empezó con esto?

-Llevo casi tres años, pero desde hace dos me dedico a ello de forma profesional. Antes era administrativa en un colegio y me lo pensé mucho antes de dejarlo, pero al final lo hice y no me arrepiento. Me gusta mucho.

-¿Cómo surgió?

-Por diversión. Cuando llegaba de trabajar me ponía a jugar y subía vídeos para que la gente los viera y también se divirtiera. Yo ni sabía que se podía vivir de esto. Me enteré cuando ya llevaba 7 u 8 meses. Los ingresos son por publicidad que le pagan a YouTube. Antes no me daba ni para pipas, pero ahora tengo un número de reproducciones muy alto y les interesa darme un porcentaje para que siga, pero se llevan la mayor parte de los ingresos, claro. Se dice que ganamos mucho, pero no soy millonaria, no tengo yates ni chalés.

-¿Cuál es su rutina laboral?

-Jugar, jugar y jugar. Probar cosas que le puedan interesar a la gente y pensar cómo hacer vídeos divertidos. Pero no hago tutoriales, ni digo trucos.

-¿El videojuego sigue siendo terreno masculino?

-Generalmente sí, es más de chicos, pero está cambiando. Yo veo que aumentan las visitas de chicas al canal, pero sigue siendo un mercado de hombres y cuesta. No te ven como una persona que juega a videojuegos, sino como una chica que juega.