Pekín aparca la mitad de sus coches

El Gobierno limitará la circulación en días de polución alarmante


Cuatro millones de vehículos circulan por las calles de Pekín cada día, soltando a la atmósfera millones de partículas nocivas que provocan una visible nube tóxica. La mascarilla ocupa ya un lugar habitual en el bolso de muchos pekineses junto al monedero, el móvil o las llaves.

Consciente de la gravedad de la situación, el Gobierno chino ha decidido intervenir. A partir de ahora, la mitad de los utilitarios dejarán de circular cuando la calidad del aire alcance niveles alarmantes durante tres días consecutivos. Según un nuevo sistema de medición de las partículas contaminantes, los días se clasificarán en rojo, ámbar, amarillo y verde. Cuando se alcance la alerta roja se prohibirá la circulación de los coches con matrículas pares o impares alternativamente.

La medida, que ya funciona en ciudades como Londres o Atenas y que se aplicó en Pekín durante los Juegos Olímpicos del 2008, no ha tardado en abrir un acalorado debate en Internet. Los más críticos expresan su preocupación por aquellos que puedan permitirse el lujo de comprar dos o más coches para saltarse la restricción y poder conducir cualquier día de la semana. Tampoco ha sentado bien que los funcionarios estén exentos de la medida. «Como siempre, la vida es fácil para los que tienen dinero en China», comenta un internauta de Pekín, una ciudad con 21 millones de personas.

En la mentalidad de los más ricos, la bicicleta es ya solo un mal recuerdo de las penurias económicas pasadas o una excentricidad que únicamente gusta a los extranjeros. Lo que se lleva es tener un coche, y cuanto más caro, mejor.

Mercado negro

Desde hace tiempo, el Ayuntamiento gestiona un sistema de sorteo de matrículas con el objetivo de limitar el número de vehículos en circulación, en el que se han llegado a generar un millón de solicitudes para un sorteo de 20.000 matrículas. Esta curiosa lotería se celebra una vez al mes y la demanda es tal que se ha generado un creciente mercado negro en el que se pueden llegar a pagar hasta 20.000 euros por placa. Otro de los trucos es matricular el vehículo en provincias limítrofes a Pekín o gastarse el dinero en un coche de alquiler.

Los vehículos a motor son los principales responsables de la contaminación del aire, pero también las fábricas y la construcción, que deberán parar su actividad ya en los días ámbar. Incluso las barbacoas en el exterior y los fuegos artificiales pueden ser temporalmente prohibidos por las autoridades.

El Ayuntamiento de Pekín quiere reducir antes del 2017 las emisiones de partículas PM 2.5; es decir, las de diámetro inferior a 2,5 micras y que son altamente peligrosas para la salud debido a su capacidad para infiltrarse en los pulmones o la sangre.

El problema se extiende por todo el país y, según un estudio del Gobierno, el año pasado un 76,1 % de las principales ciudades registraron niveles superiores a los estándares chinos, más permisivos que los occidentales.

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