Según las conclusiones del IPCC, las olas de calor serán más frecuentes y duraderas de aquí a fin de año. «Como la Tierra se está calentando, se espera que las regiones actualmente húmedas reciban más precipitaciones, y las regiones áridas menos, aunque habrá excepciones», explicó Quin Dahe, codirector del grupo de trabajo que ha realizado el estudio. Es decir, habrá más fenómenos extremos. Son, en todo caso, proyecciones que se cumplirán o no en función de si se controlan o no las emisiones de efecto invernadero a la atmósfera.
Océanos
Acidificación. La mayor emisión de gases de efecto invernadero ha provocado también que los océanos se hayan convertido en grandes depósitos de dióxido de carbono, lo que contribuye a la mayor acidificación del mar, con consecuencias aún impredecibles para las especies. El océano, de hecho, ha absorbido más de un 25 % de las emisiones de dióxido de carbono, lo que causa la acidificación del mar a velocidades sin precedentes en 300 millones de año
Sequías
Más intensas. En el caso de las sequías, la tendencia es que serán más frecuentes, sobre todo en el Mediterráneo y las regiones occidentales de África.
Deshielo
Glaciares. Las capas de hielo en Groenlandia y en la Antártida han perdido espesor en las últimas dos décadas y los glaciares han retrocedido.