Pólvora, caballos, mucho uniforme y hasta un poco de sangre

La Voz

SOCIEDAD

Antes del mariscal Rommel y el general Leclerc se pasaron por María Pita Napoleón y Josefina. El emperador nunca estuvo en A Coruña, pero casi llega. Persiguiendo a los ingleses incluso alcanzó Astorga antes de tener que volver a París para que sus enemigos no le moviesen el trono.

En su paseo de ayer por la plaza del Ayuntamiento coruñés le acompañaron ocho húsares que incluso se batieron en duelos a pistola y a espada. La pólvora dio ciertos problemas en el primero, las armas de la época no eran muy fiables, pero en el segundo uno de los espadachines incluso se cortó un poco la ceja derecha. Al final hubo dos bajas entre ocho húsares; si los franceses hubiesen sido tan bravos el imperio napoleónico habría durado quince días.