El presidente de los Scouts gallegos: «La polémica de los gais en EE.UU. nos perjudicó mucho»
SOCIEDAD
Los escultistas gallegos están indignados con la homofobia americana
25 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El movimiento Scout de Estados Unidos acaba de aprobar por un ajustado margen (60 % de apoyos) la aceptación de los jóvenes homosexuales en sus filas, mientras mantiene la prohibición en caso de adultos. A miles de kilómetros de esa decisión, en Galicia, los escultistas ven con indignación un debate que para ellos no existe. «En nuestra federación solo hay una posición posible: ninguna discriminación». Lo dice Javier Castro, presidente de la Federación Scouts Galicia.
-¿Cómo han vivido la polémica sobre los homosexuales en los scouts de Estados Unidos?
-La hemos vivido mal, indignados. Es una actitud en las antípodas de la nuestra y esa polémica nos perjudicó mucho. Por eso firmamos un manifiesto en favor de la no discriminación en noviembre del año pasado.
-¿Son víctimas de la imagen hollywoodiense de los scouts? ¿Cumplen los tópicos?
-El escultismo está presente en casi todos los países del mundo, y en cada país se adapta a sus características. Nosotros no tenemos nada que ver con lo que se ve en las películas.
-No son tan rancios...
-Puede decirse así. Nos hacen daño esos clichés, lo de la estructura militarizada o lo de vender galletas por las casas [risas]. Cuando la gente no te conoce se cree lo primero que ve, y eso son las películas. Pero bueno, hemos mejorado, ahora es más fácil que sepan un poco a qué nos dedicamos.
-¿Y a qué se dedican?
-Es un movimiento educativo que ayuda a los jóvenes a formarse como personas, siempre desde la acción, lo que se aprende aquí se aprende porque se hace, y fomentando la responsabilidad para que lleguen a la vida adulta plenamente desarrollados. Creemos que así se hace un mundo mejor, que es nuestro objetivo final, y además los chicos se lo pasan en grande.
-¿Qué actividades organizan?
-Funcionamos por grupos, y cada grupo se organiza libremente. Lo normal es que se reúna los sábados en un local, en donde hay divisiones de áreas por edades, y que cada grupo haga algo. Por ejemplo, preparamos talleres: de reciclaje para hacer papel, construir instrumentos musicales con basura, creamos un juego de mesa sobre educación en la salud... y por supuesto en verano organizamos salidas y campamentos.
-Es decir, no adoctrinan.
-En absoluto, educamos en los derechos humanos y el respeto.
-¿Cuántos chicos y chicas participan en Scout de Galicia?
-Hay dos grupos Scout oficiales en Galicia: el nuestro, que es un escultismo plural, y el católico, vinculado a la Iglesia. En el nuestro hay 500 personas, y en el católico, creo que más o menos las mismas. Nosotros teníamos grupos en toda Galicia pero en la década del 2000 cerraron varios por falta de voluntarios adultos.
-Parece lógico porque, ¿qué hace un adulto en el movimiento escultista?
-En mi caso, como en el de la mayoría, fuimos primero niños scout. Si estás en un grupo y te mantienes a los 17 años [Javier Castro asegura que la edad más crítica son los 15] sigues y te engancha, porque tienes ganas de que los que vienen detrás vivan lo mismo que tú. Los voluntarios normalmente tienen hasta treinta años o así, porque después ya llegan los hijos y es más difícil seguir.
Más información en scoutsdegalicia.org