Primeras demandas en España por prótesis de cadera defectuosas

Alfonso Andrade Lago
alfonso andrade REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

El vigués Carlos Díaz pedirá daños y perjuicios por la prótesis que le colocaron en el 2006.
El vigués Carlos Díaz pedirá daños y perjuicios por la prótesis que le colocaron en el 2006. óscar vázquez< / span>

Los afectados denuncian la incorporación de metales al organismo

13 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Tres denuncias se han interpuesto ya en España contra la empresa farmacéutica Johnson & Johnson y su filial británica DePuy por la venta de prótesis de cadera metálicas defectuosas. Las tres, en Marbella y en fase de instrucción. El despacho Emilio Ortiz Abogados, que canaliza estos procesos, anuncia que «vienen más en camino», algunas de Galicia. En España habría «hasta tres mil potenciales afectados».

Estos empiezan a reclamar daños y perjuicios por el fallo de las prótesis, cuyas piezas se aflojan y rozan entre sí, lo que habría ocasionado dos problemas: la movilidad e inseguridad de la cadera y la incorporación al organismo de partículas de cobre y cobalto liberadas por el roce.

Las tres demandas se han interpuesto por prótesis ASR de Johnson & Johnson, pero hay otras firmas que las han vendido, como Zimmer, que retiró la suya en el 2008, o Smith & Nephew Liners, que la sacó del mercado en el 2012. En cuanto a las ASR, la Food and Drugs Administration (EE.UU.) emitió una orden para su retirada mundial en junio del 2009. En España se hizo en agosto del 2010.

La Sociedad Española de Cirugía de Cadera (Secca) sostiene que «existe evidencia de que, en algunas ocasiones, el par metal-metal genera reacciones adversas, locales y sistémicas, debido a la gran liberación de iones de cobalto y cromo en el espacio articular», y «evidencia suficiente de la relación entre la concentración de cobalto/cromo en sangre/suero y las tasas de desgaste aparecidas en prótesis explantadas».

La compañía admite el fallo

Consultada por La Voz de Galicia, Johnson & Johnson afirma que retiró las prótesis «de forma voluntaria» en agosto del 2010. Siente «profundamente» que el sistema no alcanzara los resultados esperados, entiende la «inquietud» generada en «pacientes, familiares y cirujanos» y pone a su disposición el teléfono 800 098 015.

Afirma además que DePuy asume «el reembolso de los costes razonables de pruebas y tratamientos», punto con el que discrepan los demandantes.