Las bolsas de basura de colores son generalmente la clave de estos disfraces low cost porque permiten crear de una manera sencilla el saco, la pieza central de la indumentaria. Cada una cuesta en torno a medio euro.
Para fijar esa bolsa y realizar buena parte de los dibujos de la indumentaria se utiliza el Aironfix, una marca comercial de papel autoadhesivo que tiene en un amplísimo colorido su principal virtud. Como se recorta fácilmente con unas tijeras se le puede dar la forma deseada y utilizarlo de una forma muy socorrida para cualquier elemento del disfraz. Cuesta unos dos euros y medio cada canuto.
El tercer elemento imprescindible es la llamada goma EVA o foamy (espumoso, en inglés). Las siglas se corresponden con etileno vinil acetato. Es un polímero termoplástico que se usa bastante en zapatería y que se ha impuesto en los trabajos escolares por su colorido. Es muy fácil de recortar, pintar y pegar, por lo que es perfecto para los adornos del disfraz. Y aun posee otra virtud: es lavable. Su precio, en torno a un euro.