En torno a 300 personas recibirán clases «on-line» para obtener el título
13 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El del mar, aquel oficio del que no hace mucho huían hasta los más experimentados y que temió seriamente no tener asegurado el relevo generacional, se vuelve ahora más que atractivo. Tanto, que de un tiempo a esta parte acumula listas de espera: las de aquellos que quieren recibir la formación mínima requerida para trabajar a bordo de un barco. Colas no solo formadas por gente de entre esa legión de casi seis millones que cuñan periódicamente el paro, sino para quienes ven en el trabajo marinero un salvavidas en caso de que naufrague su ocupación laboral.
Para dar salida a esa alta demanda -de lo que también se encargan el Instituto Social de la Marina (ISM) y el Servizo Galego de Colocación-, la Consellería do Mar ensaya desde ayer una nueva modalidad: la formación de marineros por Internet.
La iniciativa arranca con cuatro clases presenciales, a las que seguirán otras en las que el futuro marinero tendrá que estar sentado delante de un ordenador -ya sea en su casa, en un telecentro o en un aula específica al efecto- hasta completar las 50 horas que, como mínimo, debe tener el curso para obtener el título.
Mar ha puesto en marcha 22 cursos on-line, que se corresponden con otras tantas cofradías, aunque algunas de ellas, como el caso de Carril, Vilaxoán y Vilanova o Pontevedra, Raxó y Lourizán, se realizarán de forma conjunta.
Cursos convencionales
La formación telemática arranca el mismo día en que lo han hecho los cursos tradicionales, de clases presenciales y convencionales. Mar satisfará la demanda que había en las cofradías de Cambados, O Grove, A Guarda, Cariño, A Coruña y Malpica.
En cuanto a los demandantes de formación, desde las cofradías apuntan que los perfiles son muy variopintos, desde jóvenes todavía a las puertas de la mayoría de edad, licenciados superiores hasta trabajadores que han perdido su empleo con 50 años.
Algunas personas de esa edad entran en las listas de espera que elaboran las cofradías en demanda de una actualización de conocimientos. Lo asegura el patrón mayor de Portonovo y presidente de la Federación de Confrarías de Pontevedra, José Antonio Gómez, que está buscando una fórmula mancomunida con otras cofradías para dar una salida a «aquela xente que tiña o título de competencia de mariñeiro -ahora sustituido por el de marinero pescador- e que agora, despois de moitos anos, perde o emprego e quere volver ao mar pero no pode porque lle faltan os cursos de supervivencia e contraincendios». Ahora, estos demandantes tienen que ir a las escuelas oficiales o satisfacer los 500 euros que puede costar una academia privada.