Los ciclos duran tres años frente a los dos de la tradicional, que se mantiene
09 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Una formación atractiva y motivadora para los jóvenes, que les anime a seguir estudiando y que les prepare para las verdaderas exigencias del mercado laboral. Esta es la idea central de la formación profesional dual, cuyas características básicas fueron presentadas por el ministro de Educación, José Ignacio Wert.
La FP dual se podrá aplicar en los institutos que así lo deseen -las normas se desarrollarán en las comunidades autónomas- y convivirá con la FP tradicional. Esta última dura dos años -ya sea ciclo medio (en vez del bachillerato) o superior (después del bachillerato)- y tiene solo un 20 % de prácticas y un 80 % del tiempo en el aula. En cambio, en la dual, el primer curso el mínimo de horas de prácticas será del 33 % y el máximo, el 75 % del total; en segundo y tercero se podrá subir hasta el 85 % de horas en la empresa. En ningún caso, según la nota de prensa posterior al Consejo de Ministros, la retribución, fijada por el convenio, «podrá ser inferior al salario mínimo interprofesional (SMI) en proporción al tiempo de trabajo efectivo». Esto en la práctica supone que el estudiante recibirá entre 280 y 500 euros al mes por su formación -cifra obtenida en las experiencias piloto de la FP dual en España- una «compensación muy razonable» según el ministro Wert.
La edad también es una novedad. Está pensada para jóvenes de 16 a 25 años que «carezcan de una cualificación profesional reconocida». Hasta que la tasa de paro juvenil no caiga hasta el 15 % -ahora está en el 50 %- este programa de FP incluirá a jóvenes de hasta 30 años.
A los tres años, contrato
El convenio que se firme no podrá ser inferior a tres meses ni superior a tres años -en caso de estudiantes con discapacidad se podrá ampliar a cuatro- y al cabo de este tiempo si la empresa quiere seguir contando con el trabajador tiene que hacerle un contrato indefinido, que incluirá una reducción de la cuota de 1.500 euros anuales (1.800 en caso de mujeres) para las empresas. Durante todo el período formativo, las tasas de la Seguridad Social estarán subvencionadas, tanto las del trabajador como las de la empresa -siempre que esta tenga menos de 250 empleados, si no el Estado solo paga el 75 % de la cuota-.
Tal y como explicó Wert, no se trata solo de acceder al mercado laboral sino de hacerlo «en las mejores condiciones», con formación suficiente. El Gobierno espera evitar el creciente número de ninis, jóvenes que han dejado sus estudios pero que tampoco encuentran trabajo debido en parte a su baja cualificación.