Los extravagantes nombres de los cubanos, como Odlanier, Aledmys, Usnavi o Disami, han llevado a la prensa y los especialistas a estudiar este curioso fenómeno social
05 may 2012 . Actualizado a las 23:05 h.Odlanier, Aledmys, Usnavi, Olnavi, Disami. Son algunos de los extravagantes nombres de pila surgidos en las últimas décadas en Cuba, donde la prensa y los especialistas llaman a estudiar ese fenómeno social y aplicar normativas jurídicas más claras al respecto.
Inventar nombres propios en la isla es una práctica común que persigue la originalidad para llamarse de una manera «única e irrepetible» aunque muchas veces el vocablo que surge es «impronunciable» y difícil de entender, según alerta hoy un artículo del periódico oficial Juventud Rebelde.
Híbridos con los nombres de los padres
Las tendencias para escoger un nombre propio en Cuba incluyen la adaptación de palabras de otros idiomas, la formación de híbridos con los nombres de los padres, la inversión de palabras o puras extravagancias que no tienen explicación.
Como resultado de las mezclas, hay nombres como Robelkis (Roberto y Belkis), Migdisray (Migdalia y Raymundo), Geyne (Gerónimo y Nelly), Yaneymi (Yanet y Mijail) o Mayren (Mayra y René).
La recurrente opción de invertir las palabras ha creado otros como Ailed a partir de Delia; Adianez por Zenaida, y hasta Orazal por Lázaro.
Entre los casos más particulares, están las adaptaciones criollas de términos extranjeros, muchos de ellos del inglés: Leydi por «lady», Maivi por «maybe», Olnavy por «Old Navy», Usnavi por «U.S.Navy» y Danyer por «danger».
«Existió un momento en el que no se podían poner nombres de procedencia extranjera tal cual; esa decisión del ámbito jurídico trascendió al lingüístico», explicó a Juventud Rebelde la investigadora Aurora Camacho.
Camacho, miembro del Instituto Cubano de Literatura y Lingüística, indica que en la isla se mantienen vigentes nombres de arraigo cultural y más sencillos como María o Pedro aunque «ciertamente con menos frecuencia».
En Cuba también hay una tradición de herencia de nombres de otras culturas, como la rusa (Yuri, Boris, Tatiana, Yordanka, Katia), y de usar topónimos hasta cierto punto exóticos para el Caribe como Yasnaya, Hanoi o Yakarta.
Combinación de nombreo o pronombres
A la hora de jugar con las palabras, existen casos que combinan pronombres personales como yo, tú y él para formar Yotuel. Asimismo se ha visto la unión del término «sí» o de su pronunciación en varios idiomas: Dayesí y Widayesí.
Los inventos de nombres con la letra «Y» han sido una constante durante varias generaciones y ya son tradición en el país: Yanisey, Yumilsis, Yumara, Yosbel, Yadel, Yulieski, Yovel, Yolaide, Yamisel, Yirmara, Yoelkis, Yuset, Yohendry, Yoanni, Yander, Yunier.
Camacho advierte sobre los problemas sociales e individuales que pueden conllevar algunas de estas variantes, pues de inicio muchas no revelan algo tan fundamental como el género de la persona.