Niños de Mayo

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto EL QUID

SOCIEDAD

El robo de bebés en España hunde sus raíces en los albores de la dictadura, cuando a las presas republicanas se los retiraban con el argumento -amparado en un decreto de 1940- de que su «educación moral» estaba en peligro. Lo espeluznante es que esta práctica se perpetuara durante décadas hasta bien entrada la democracia, pues hasta 1987 las adopciones no estaban reguladas por ley. Para que desaparezcan 1.400 niños (según la cifra de denuncias en España) hace falta algo más que una monja, por mucho que pesara el hábito talar en los años del franquismo: se necesita todo un entramado con ramificaciones políticas, sanitarias y religiosas. Es de esperar que, ahora, esas administraciones pongan todo su empeño en que nuestras madres y niños de Mayo puedan al fin reencontrarse.