En EE.?UU., el bachillerato solo tiene dos asignaturas obligatorias
09 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El sistema educativo español, que sigue el llamado modelo francés o continental, se va aproximando cada vez más al estilo anglosajón de enseñanza. Este cambio de modelo se ve en la universidad, donde lo que se valora son las horas de trabajo frente a los conocimientos, y eso se hace a través de los créditos. La cuenta es sencilla: cada hora de trabajo en una asignatura tiene un valor en créditos dependiendo de la dificultad de la materia; y un estudiante tiene que aprobar una serie de créditos, variables en función del curso y la carrera que elija.
El ministro de Educación, José Ignacio Wert, enunció entre los muchos retos de su departamento la adaptación de la educación a las necesidades de la sociedad. Por eso quiere cambiar la FP -combinando estudio y trabajo- y formar a los alumnos en inglés. Otra de las opciones es fomentar la especialización del alumnado una vez que se supera la formación básica (la ESO).
Estados Unidos puede ser un reflejo en ese sentido. Los alumnos del equivalente a 1.º y 2.º de bachillerato solo tienen dos asignaturas obligatorias -lengua y literatura inglesa e historia- y el resto se eligen por semestre en función de los intereses de cada alumno. Las clases se desarrollan todos los días igual, en el mismo orden y los que cambian de aula son los estudiantes. Apenas hay descansos y a eso de las tres de la tarde concluyen las actividades lectivas. La tarde está pensada para practicar deportes o actividades extraescolares, tan importantes como las matemáticas.
Las materias cuentan
Obviamente, el sistema tiene cierta complicación. Las universidades valoran el expediente de los alumnos que piden plaza en función no solo de las notas obtenidas, sino de qué asignaturas han elegido. Claro que a las facultades van menos jóvenes que en España, que tienen tras su instituto la posibilidad de hacer unos cursos de especialización de dos años -undergraduates, en los que se obtiene la titulación de bachiller-, dejando la universidad a los mejores expedientes.