Las recetas de ahora ya no indican «una pizca de sal», un «chorrito de aceite» o un «aire de canela». Actualmente las recetas especifican al máximo los ingredientes de un plato, y así se habla «sal fina, 1 gramo», «12 gramos de canela fina» o «25 gramos de mantequilla».
Por eso, disponer de un sistema que pese esas cantidades y a la vez sea cómodo -¿cómo se echa un gramo de sal en una báscula y de ahí se pasa a la olla?- es algo muy apreciado por los aficionados a los fogones, especialmente en lo que a repostería se refiere por su enorme utilidad.
Las cucharas con báscula digital de precisión ofrecen eso y además apenas ocupan espacio -la mayoría incluso se pueden colgar-. Un capricho muy útil.
CUCHARA CON BÁSCULA
Pesa de 1 a 300 gramos. Los precios, de 15 a 50 euros dependiendo del modelo.