Un bar de O Grove dio 100.000 euros del segundo premio del sorteo del Niño
07 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.A Belén la suerte le llegó por error. Ella y su pareja, Pepe, celebraban ayer en O Grove tener en sus manos un décimo del segundo premio del Niño, el 92225. Se hicieron con el número por equivocación: pretendían jugar a una cifra muy similar, el 90225, la misma a la que había jugado el Unión Grove, el club de fútbol local, en la lotería de Navidad y sobre la que circulaban premoniciones y sueños. Pero el dueño del bar O Habanero, donde acudieron a comprar el número, se equivocó al introducir los dígitos. «Un fallo meu foi a sorte para eles. Houbo outro cliente que, ao ver que non era o número do Unión, mandoumo cambiar. Alá lle foi o premio», señalaba ayer Carlos Domínguez, con la máquina desde la que había repartido la suerte a sus espaldas. «Con un churrasco e unhas boas centolas, damos o asunto por zanxado», bromeaba este hombre que, además de los cien mil euros del segundo premio, repartió 60.000 euros más en las pequeñas dosis de una pedrea, esta vez a cuenta del 07949.
Entre todos los grovenses con algo que celebrar, Pepe y Belén destacaban. «Ela, ela -se desentendía él- que foi a quen lle tocou». Acodada en la barra de la taberna de su pareja, Casa Pepe, ella sonríe primero y de repente se le llenan los ojos de lágrimas. «Es que estoy alucinada, aún no me lo creo». Reside habitualmente en Marín, donde trabaja para una empresa de limpieza. «Con cien mil euros no puedo dejar de trabajar, pero voy a vivir con más desahogo», confiesa feliz una mujer que siempre ha probado suerte con los juegos de azar y nunca le había tocado nada. Pero todos los décimos que tenía esta vez eran de O Grove. Y a la fortuna, que visitó la península meca en un tercer premio de la Navidad, le apetecía volver.