El diario seguirá en los kioskos y en la red, aunque el juzgado nombrará los administradores que gestionarán la compañía.
03 ene 2012 . Actualizado a las 15:56 h.La empresa editora del diario «Público», Mesiapubli, «ha presentado esta mañana ante los Juzgados de lo Mercantil de Barcelona la solicitud de declaración de concurso voluntario de acreedores», según un comunicado difundido hoy. «La editora de Público solicita concurso voluntario de acreedores» ante «la intensificación de la crisis publicitaria, la profunda transformación que está sufriendo el sector de la prensa escrita y las dificultades para acceder a nueva financiación», dice la nota. Estas dificultades «han obligado a Mediapubli a acogerse al concurso de acreedores para salvaguardar de la mejor forma posible los intereses de todas las partes afectadas. Esta solicitud también ha sido presentada conjuntamente para la empresa filial editora del periódico La Voz de Asturias y de su edición digital». Ello sucede, añade la empresa, «a pesar de los crecimientos logrados en audiencia y difusión por Público y Público.es desde su lanzamiento en septiembre del 2007 y la contención de las pérdidas en los últimos ejercicios». «La profundidad de la crisis económica, publicitaria y estructural en la prensa escrita hace inevitable acogerse al concurso de acreedores como herramienta de reestructuración para procurar la viabilidad futura del proyecto», concluye la nota de la empresa.
El diario seguirá en los kioskos y en la red, aunque el juzgado nombrará unos administradores que gestionarán la compañía. Fuentes conocedoras del proceso abierto hoy han explicado que seguirá manteniendo su cita con los lectores y que, precisamente, con ese objetivo se presenta un concurso de acreedores, para garantizar la viabilidad de la empresa de modo que se puedan hacer efectivos los pagos debidos. El proceso abierto supone que el juzgado nombre administradores que gestionarán la compañía hasta que se encuentre una solución a las dificultades de pago a los acreedores, una solución que pasará por delimitar las cantidades adeudadas y buscar el modo de garantizar su cobro o negociar una eventual quita. Además, la empresa buscará vías adicionales de financiación, todo lo cual persigue evitar su liquidación y garantizar la continuidad del diario.
El periódico ha informado en su twitter de la decisión de su editora y también en su web, donde señala expresamente que «la empresa ha tomado esta decisión para salvaguardar de la mejor forma posible los intereses de todas las partes afectadas». En una columna difundida precisamente en la web del diario, su director, Jesús Maraña, informa de «las razones» de la decisión y apunta que «si Público estuviera vendiendo el doble de ejemplares de los que vende o hubiera cumplido el objetivo previsto en ingresos publicitarios, no se hallaría en la gravísima tesitura de suspender pagos temporalmente para intentar sobrevivir».
Además de a los lectores, el director ofrece una explicación a las «160 familias que ven peligrar sus puestos de trabajo directo o a las decenas de colaboradores y acreedores afectados» y dice que la crisis publicitaria y la imposibilidad de encontrar créditos son los motivos esenciales. «La búsqueda de préstamos financieros en los últimos meses, y hasta el mismo día de ayer, ha resultado infructuosa, pese a que el volumen de la deuda acumulada es mucho menor que el que soportan la mayoría de las cabeceras», señala, aunque aclara que no caben excusas.
Maraña precisa también que «los problemas que atraviesa Público no derivan, por tanto, del cambio político surgido de las últimas citas electorales» aunque lanza una reflexión, en este sentido, sobre «el evidente desequilibrio en el paisaje mediático, que no refleja en absoluto la realidad sociológica de este país».