El juego revelación del año es un «sandbox» independiente que exhibe gráficos retro y jugabilidad casi infinita.
02 dic 2011 . Actualizado a las 11:37 h.El juego mejor puntuado de todo el 2011 no exhibe gráficos espectaculares ni ha sido diseñado por un equipo de doscientas personas. Tampoco se vende en tiendas ni en centros comerciales, solo en descarga digital.
Es un juego independiente y se llama Minecraft, cuenta con versiones para pecé y dispositivos como el iPhone o el iPad y ha sido aupado por las notas de las revistas y webs especializadas (recopiladas en www.metacritic.com) por encima de grandes títulos como Skyrim o Batman Arkham City.
Y no solo ha seducido a la crítica, sino también al público, que ha pasado por caja para comprar más de cuatro millones de copias. Otros doce millones de personas se han registrado para poder disfrutar de una versión más básica de forma gratuita.
Sin grandes campañas de publicidad y sin el respaldo de una distribuidora, es el fenómeno del año en el ocio electrónico. No hay duda, los famosos Angry Birds ya tienen sucesor como reyes del mercado cada vez más rentable de juegos sencillos y adictivos.
El mecanismo del juego es simple. Como si de un inmenso Lego virtual se tratara, el jugador se pone en la piel de un constructor que es es, a la vez, albañil, arquitecto, ingeniero e incluso supremo hacedor.
Bloque en mano, puede modelar el mundo a su antojo y defenderlo de peligrosos enemigos que quieren destruirlo. Ese es el argumento y esos son los escasos límites de un juego que se encuadra dentro del género de los sandbox. El jugador tiene casi total libertad para interactuar y explorar el cuadriculado escenario.
Minecraft es la obra de un suizo genial y emprendedor llamado Markus Persson Notch. Con un equipo reducido y su propia empresa, Mojang, ha creado una obra maestra de aspecto retro y jugabilidad infinita que supone una original trampa para jugadores desde que se publicaron las primeras versiones en el año 2009.
Mejora a mejora hasta la publicación de la primera versión definitiva el 18 de noviembre, el juego ha ido captando nuevos usuarios. Y es que una vez que se empieza a jugar es complicado parar. Si en los clásicos juegos por turnos como Civilization era difícil resistirse a la invitación de «solo un turno más», Minecraft acuña la expresión «solo un bloque más».