El Gobierno de Camerún distribuirá más de un millón de mosquiteras impregnadas con insecticida en poblaciones rurales para contener la malaria.
El jefe del gabinete de Camerún presentó ayer en la capital, Yaundé, el plan nacional de lucha contra la malaria, un parásito transmitido por los mosquitos que produce intensas fiebres y puede llegar a causar la muerte de los infectados. Los niños de edades comprendidas entre tres y cinco años son los más afectados, y suponen el 68 % de las muertes registradas por malaria en este país. Por su parte, el ministro de Salud, André Mama Fouda, aseguró que los cameruneses «verán en los próximos años una reducción importante de la tasa de infecciones».
Las estadísticas del ministerio de Salud de Camerún, correspondientes a mayo del 2011, indican que un camerunés muere cada minuto debido a la enfermedad.