Estoril, la costa de los palacios

M. BROWN

SOCIEDAD

Hasta siete residencias palaciegas, junto a esplendorosos castillos y magníficas villas, bañan la costa del atlántico portugués

01 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

A 25 kilómetros de Lisboa y en una extensión geográfica de 30 kilómetros, se pueden visitar hasta siete residencias palaciegas, castillos y espléndidas villas.

QUELUZ

La ruta de los palacios se inicia en la localidad de Queluz, a solo media hora de Lisboa, donde se puede visitar el palacio real de Queluz. La que fue la antigua residencia de verano de la familia real portuguesa también es conocida como el Versalles portugués por sus espacios ajardinados, estatuas y fuentes. En su construcción participaron los mejores arquitectos, decoradores y jardineros de Europa y, hoy en día, es un referente de la arquitectura palatina del siglo XVIII.

SINTRA

El retiro de los reyes

En Sintra tenemos el palacio nacional, Seteais, Quinta de Regaleira y palacio de Monserrate. El itinerario sigue hacia el centro histórico de Sintra para visitar su palacio nacional, que fue estancia de los reyes portugueses durante más de ocho siglos. La construcción es el resultado de la unión de tres pazos y su interior alberga colecciones de mobiliario, pintura, escultura, cerámica, metales y textiles de los siglos XVI hasta el XIX, la mayoría procedentes de la casa real. A un kilómetro del centro histórico se encuentra uno de los edificios más emblemáticos de Sintra, el palacio de Seteais. Los interiores del inmueble proyectado por el cónsul holandés en Portugal, Daniel de Gildemeester, convertido en un hotel de cinco estrellas desde 1954, esconden una lujosa decoración con frescos pintados por discípulos de Jean Pillement.

A solo 700 metros del centro histórico de Sintra se encuentra otro espacio tan emblemático como misterioso: Quinta da Regaleira, cuya fachada está poblada de gárgolas, pináculos y capiteles. Fue la residencia de António Augusto Carvalho Monteiro, quien en 1892 compró la propiedad a los barones de Regaleira. Mezcla de estilos manuelino, renacentista y gótico, hoy en día es patrimonio de la Cámara Municipal y funciona como centro de actividades culturales. Ya en las cimas más altas de la sierra de Sintra, sobre las ruinas de un monasterio de los Jerónimos del siglo XV, se alza un palacio sacado de un cuento de hadas: el excepcional palacio nacional da Pena.

MAFRA Y SUS BOSQUES

Donde cazaban

El palacio de Mafra constituye un gran ejemplo de artesanía e ingeniería arquitectónica (cuenta con 38.000 metros cuadrados y 1.200 estancias). Fue construido en el siglo XVIII como regalo y muestra de gratitud del rey Juan V de Portugal a su esposa, la archiduquesa María Ana de Austria, por darle descendencia. Y, hoy en día, es una de las edificaciones más suntuosas del barroco portugués. Inicialmente, fue proyectado como convento franciscano, pero la llegada masiva de oro de Brasil hizo que se convirtiera en palacio. Más de 52.000 personas intervinieron en el proceso de construcción del proyecto liderado por el arquitecto Johan Friederich Ludwig. Destacan los magníficos bosques de Mafra, un espacio de caza para los príncipes portugueses.

El palacio del rey Fernando de Sajonia, marido de la reina María II, el más romántico de Portugal, respira un encanto especial gracias a la mezcla de estilos, a la combinación de especies autóctonas y exóticas; y a sus magníficos azulejos