biz Stone, cofundador de Twitter, tenía consciencia de que estaba lanzando «algo importante» cuando envió el primer mensaje de menos de 140 caracteres en su nuevo sitio de microblogs.
-Cuando creó Twitter, ¿cómo imaginaba que sería cinco años después?
-Evidentemente, no me imaginaba que me reuniría con [el presidente ruso, Dimitri] Medvédev. Pero desde nuestros inicios en Blogger [una plataforma de blogs comprada por Google en el 2003] sabíamos que el intercambio abierto de información y los sistemas que facilitan la expresión y la comunicación a gran escala eran importantes. Lo que es realmente diferente en Twitter respecto a lo que habíamos hecho anteriormente es la velocidad. Me cuesta creer que pasaron cinco años, no parece tanto. En el 2008, un año después de haber depositado los estatutos, sabíamos que estaba pasando algo grande: el presidente [estadounidense, Barack Obama] usaba Twitter, sabíamos que era algo importante. Resultó que creamos una nueva manera de comunicarse, independientemente del aparato que se utilizara, y podía transformar la forma de comunicarse.
-Conecta a todo el mundo...
-Hago la cola en el supermercado y miro el teléfono. Encuentro entremezclados mensajes de Evan [Williams], de mi madre y de gente que practica la disidencia del otro lado del planeta: esto desencadena una empatía que no tendría mirando la televisión [...] Me hace sentir que somos ciudadanos del mundo.
-¿Qué piensa del papel de Twitter en Oriente Medio?
-Es una plataforma tecnológica neutra, y nosotros, los que hacemos esta plataforma abierta y ayudamos a hacerla crecer, somos políticamente neutros. No tomamos partido. Es muy importante para nosotros. Por otra parte, esta es la prueba de la convicción de que la gente es inteligente, la gente es buena. Es una de las cosas que también quedaron demostradas con los recientes acontecimientos: todo se basa en la gente. Una de las cosas que le dije al principio a nuestro a equipo fue que, si Twitter tenía éxito, no sería solamente un triunfo tecnológico, sino un triunfo para la humanidad. Si lo logramos no fue gracias a nuestros algoritmos y nuestras máquinas, sino a causa de lo que hizo la gente con esta herramienta.
-¿Cómo manejan la presión de la rentabilidad?
-Nuestro truco ha sido desde el principio el valor antes de los beneficios. [...] Vemos, por ejemplo, que los estudios de cine se dan cuenta del boca a boca que representa Twitter para darle un impulso a sus películas y nos preguntamos cómo convertirlo en algo aún más precioso.
Probamos que Twitter es una interesante red de comunicación e información mundial, pero acabamos de demostrar que puede ser verdaderamente un buen negocio [con los mensajes y cuentas patrocinadas].