«R-2» se lanza hoy a la estación orbital en el último vuelo del «Discovery»
24 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Se llama R-2 y no es el robot de La Guerra de las Galaxias. Pero sí será el primer humanoide en ser lanzado al espacio en la vida real. Despega hoy hacia la estación orbital internacional a bordo del transbordador Discovery en el que será el último vuelo de la nave después de casi 27 años de historia. El de Robonaut 2, como también se conoce al androide, no será, sin embargo, un viaje de ida y vuelta, como la de sus seis compañeros de tripulación, sino que permanecerá de forma indefinida en el complejo para asistir en un principio, a modo de aprendiz, en los trabajos de instalación y montaje del laboratorio Destiny.
El humanoide, que ha sido diseñado en un trabajo conjunto entre la NASA y General Motors, también actuará en cierto modo como un conejillo de Indias, ya que los investigadores quieren probar cómo responde en la ingravidez. Si resulta operativo, en el futuro trabajará como uno más de la tripulación con tareas ya específicas e incluso será utilizado en las caminatas espaciales. Aunque eso será cuando tenga piernas, porque por ahora solo dispone del torso. «Eventualmente, este robot se convertirá en la mano derecha de la tripulación de la nave espacial», explica Rob Ambrose, del Jonson Space Center. La experiencia del astronauta robótico también servirá en el futuro para la exploración espacial de la Luna, Marte o de cometas y asteroides.
En principio, R-2 solo es operativo de cintura para arriba. Es un torso con cabeza, brazos extensibles, manos con movilidad rotatoria y dedos con apariencia humana con capacidad para agarrar, cada uno de ellos, objetos de hasta 2,5 kilos. Las palmas de sus manos son suaves y pueden captar texturas y envolver objetos. Fabricado con fibra de carbono niquelado y aluminio, Robonaut 2 pesa 136 kilos y mide un metro desde la cintura a la cabeza. Su cabeza es un casco dorado con un cristal ahumado a la altura de los ojos, donde alberga su campo de visión. Pero lo más importante se encuentra en su estómago, donde tiene alojado su cerebro. Es el único lugar con espacio suficiente como para instalar los 38 procesadores que le permiten operar. En Twitter ya tiene 20.000 seguidores.