El colesterol no aumenta el riesgo de accidente cerebral

Sara Carreira Piñeiro
sara carreira REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Un nuevo estudio propone controlar más el nivel de los triglicéridos

22 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Un estudio danés ha ratificado lo que los especialistas llevan años comprobando en la clínica diaria: el nivel de colesterol no predice el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, y en cambio hay que tener en cuenta el valor de los triglicéridos, especialmente en las mujeres; en hombres, el nivel de colesterol total debe ser de al menos 348 mg/dl para ser peligroso. Eso sí, el estudio se centra en los ictus, ya que en cuestión de corazón sí hay una relación directa entre colesterol y accidentes.

La principal conclusión de este Estudio del corazón de la ciudad de Copenhague es que en los análisis de sangre hay que valorar sistemáticamente los niveles de los triglicéridos, algo que cada vez es más frecuente pero aún no generalizado.

Uno de los mayores especialistas gallegos en lípidos, el internista del Chuac José Luis Díaz Díaz, explica que la conclusión del trabajo que la doctora Marianne Benn acaba de publicar en la revista Annals of Neurology mantiene la línea de argumentación más actual al respecto. Explica Díaz que «hay un debate [entre los especialistas] para decidir el riesgo del colesterol: está clarísima su relación con los problemas del corazón, pero ya no está tan clara con los del cerebro». ¿Por qué ocurre esto? «Porque el territorio cerebral no es igual que el cardíaco. Ni el territorio, ni cómo gestiona la presión, ni los daños que un problema le puede ocasionar...». Es en esta diferencia fundamental donde radica la causa de que la grasa en las arterias sea peor para el corazón que para el cerebro, especialmente sensible, por ejemplo, a la tensión alta.

Desde los ochenta

La vinculación del colesterol con los problemas médicos no es algo nuevo, y en los años ochenta los médicos consiguieron hacer ver a la población que la grasa tenía consecuencias funestas en las arterias. Sin embargo, Díaz apunta: «Los médicos hicimos mucha pedagogía y se entendió muy bien, pero nos hemos quedado en una parte, no el todo»; ese todo al que se refiere es la diferenciación entre colesterol malo, el colesterol bueno y los triglicéridos.

Con los años, los estudios han indicado lo mismo que ahora el de Copenhague, que para, según qué cosas, el nivel total de colesterol no es indicativo: «En un análisis habitual se hace una estimación del colesterol total, que es la suma del colesterol bueno, el malo y una quinta parte de los triglicéridos», pero ahora se ha descubierto, recalca José Luis Díaz, que, «por ejemplo, para el cerebro no importa tanto tener el colesterol total alto como tener los triglicéridos altos y el colesterol bueno bajo»; esto explica además por qué el consumo de estatinas -el eficaz fármaco anticolesterol- no tiene efectos en los ictus, especialmente entre las mujeres.