Europa estaba en primera fila ayer para observar al primer eclipse solar del 2011, pero en París, Londres y Roma una espesa capa de nubes impidió ver bien el espectáculo.
«¡Ah, tanto lío por un eclipse! Todo lo que he visto son las eternas nubes inglesas», comentaba en Twitter Romana Alli, desde el Reino Unido. En Alemania, desde el valle del Ruhr, Henning Krause escribía: «Al final he visto el eclipse a través de un pequeño agujero en las nubes por encima de Colonia, pero no era suficiente para tomar una foto». En París, el eclipse alcanzó su punto máximo poco después de las ocho GMT (una hora más en España), escondiendo dos terceras partes del Sol. Pero en la capital francesa las nubes también aguaron la fiesta.
Fueron los habitantes del nordeste de Suecia los que tuvieron más posibilidades de observar el fenómeno en su máximo grado, cerca de las nueve GMT en Skelleftea, donde la Luna tenía que esconder cerca de un 90% de la superficie del Sol.
Desde las ocho a las doce
El eclipse parcial empezó cuando el cono de sombra creado por la Luna alcanzó la superficie de la Tierra en Argelia, hacia las 6.40 GMT, para desplazarse rápidamente hacia Kazajastán y el noroeste de China. El eclipse finalizó cuando la penumbra de la Luna se alejó de la Tierra, hacia las once GMT.
En España se podía apreciar entre las ocho y las 9.30 horas locales, pero al principio aún no había amanecido y después las nubes -en muchos puntos de Galicia con intensa lluvia- hicieron inviable disfrutar de este fenómeno.
El eclipse solar que se vio ayer fue parcial, ya que los totales son un fenómeno muy raro. En Europa, el último que se vio fue el 11 de agosto de 1999 y no habrá otro hasta septiembre del 2081.