La Virgen apareció en Wisconsin

Tatiana López NUEVA YORK/LA VOZ.

SOCIEDAD

Por primera vez en la historia, el Vaticano reconoce la revelación de la madre de Jesús en Estados Unidos

30 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Aunque no figura en los mapas y apenas cuenta con mil habitantes, el pequeño pueblo de Champion, en el estado de Wisconsin, se prepara estos días para recibir a miles de visitantes venidos de todo el mundo. El motivo no es otro que la inclusión de esta localidad en el selecto club de los lugares sagrados de la Iglesia católica, después de que el Vaticano reconociera por primera vez este mes la aparición de la Virgen María en Estados Unidos. El milagro de Wisconsin forma parte de al menos una docena de nuevas anunciaciones reconocidas por esta institución, cuyo mapa de lugares sagrados incluye también otras localizaciones, como Lourdes en Francia o Guadalupe en México. En el caso de EE.UU. data de 1859, un año después de la anunciación de Lourdes, cuando una emigrante venida de Bélgica y bautizada como Adele Brise aseguró haber sido visitada en tres ocasiones por la Virgen María, quien se apareció ante ella rodeada por una corona de fuego. Un siglo de apariciones Siguiendo los mandatos de la propia Virgen, Brise se convirtió al catolicismo y dedicó el resto de su vida a la enseñanza de la religión a los niños, si bien nunca consiguió que su anunciación fuese reconocida por la Iglesia. Tendría que pasar, por tanto, más de un siglo hasta que el pasado 8 de diciembre un equipo de teólogos diera credibilidad a sus palabras tras más de dos años de honda investigación. Según los registros oficiales de la Iglesia católica, a lo largo del siglo XX al menos 386 personas han asegurado haber presenciado la aparición de la madre de Jesús con suficiente rigor como para ser considerado algo más que una invención o una leyenda local. De todos estos casos, solo 75 fueron objeto en su día de una investigación formal, mientras que apenas una docena recibieron finalmente la aprobación del Vaticano. Las reglas para reconocer un milagro fueron establecidas por la Iglesia católica en 1978, si bien en los últimos tiempos se han ido añadiendo nuevas pruebas científicas, como, por ejemplo, la elaboración de un examen psiquiátrico o un escáner cerebral para asegurarse de que la persona en cuestión no sufre una enfermedad mental.