No es tiempo de derrochar, peor aún, porque Pablo Rey Fernández (33 años) tiene la impresión de haber tirado una importante cantidad de dinero por el desagüe. «Invertí 12.000 euros en adecuar un área de fumadores para nada, porque no me dieron tiempo de rentabilizarlo», afirma con cierta indignación. Es el gerente del restaurante cafetería Los Lunes... al Sol, en el Centro Comercial Gran Vía de Vigo (local 217). -¿En qué consistió la obra? -Tuve que hacer una pared de separación, acristalar la zona, ponerle un extractor de humo, la instalación de la luz eléctrica y un televisor. Fue preciso acondicionar unos veinte metros cuadrados. Las obras se hicieron hace dos años, con un gasto de 12.000 euros. -¿Y ahora qué? -Tendremos que volver a reformar el local, porque no puedo dejar este hueco muerto, como si se tratase de una pecera. Me va a suponer un gasto de unos 9.000 euros. -¿Se siente víctima de la Administración? -Totalmente. Esto no tiene sentido. Lo que tendrían que hacer sería resarcirme económicamente y no hace falta que me devuelvan el dinero en metálico, bastaría con que me lo condonen en el gasto de la Seguridad Social con los nueve empleados que tengo. Además, me provocará unas pérdidas de entre un 20 y el 40%, y quién sabe si incluso tendré que plantear reducir la plantilla.