Además de la detención de E.S.T., el Seprona ya ha identificado a otros furtivos por hechos similares.
En ocasiones, las tecnologías se convierten en todo un aliado improvisado de los investigadores. Fue lo que ocurrió en mayo cuando el radiotransmisor implantado a un salmón para realizar un estudio científico permitió vincular su captura con otros dos supuestos furtivos, dado que la señal que emitió el mecanismo electrónico «permitió la localización del pez en las proximidades del domicilio de uno de los infractores», reseñó un portavoz del instituto armado.
De este modo, el 24 de mayo, el Seprona procedió a denunciar a los dos pescadores. Los agentes de la Guardia Civil sostienen que pescaron un salmón en el mismo coto de Monteporreiro «en un día inhábil y con un arte también prohibido». En su caso, el Seprona mantiene que emplearon un grampín, también conocido como robador. Se trata de anzuelos, normalmente de tres puntas, pero también los hay de cuatro, cuyo uso esta prohibido para los salmónidos.