El Arde Lucus 2010 se despidió con un lleno total en Lugo

Enrique Gómez Souto
Enrique G. Souto LUGO/LA VOZ.

SOCIEDAD

El Concello asegura que, a pesar de la crisis, volverá a celebrarse el próximo año

28 jun 2010 . Actualizado a las 16:33 h.

El peatón que estrenaba ayer la mañana lucense se frotó los ojos para asegurarse de que veía bien: en los vasos de la apagada Fonte do Rei chapoteaban varios romanos beodos. A unos pocos metros, un bárbaro arrastraba a un joven romano que bajaba a golpe de posaderas las escaleras de una cafetería. Así empezaron la jornada de ayer, tras una noche de farra sin tregua, algunos de los más irreductibles participantes en el Arde Lucus, la fiesta de ambientación histórica que se clausuró anoche con un lleno en la capital como solo los provocan esta celebración y el San Froilán.

El Arde Lucus 2010 empezó el lunes bajo un diluvio de lluvia y granizo. Pero la fiesta que promueve el Ayuntamiento es capaz, a estas alturas, de vencer hasta a la meteorología. El sábado hubo lleno, y la noche fue multitudinaria e intensa. Y ayer, último día, el casco histórico de Lugo fue otra vez un hervidero de gentes llegadas de todas partes de la provincia, de Galicia y de otros puntos de España.

El redoblar de los tambores anunciaba la proximidad de los legionarios en desfile (en la versión escolar, participaron unos 1.400), el mercado funcionó sin parar y las representaciones llenaron distintos espacios urbanos. En el corazón de la vieja ciudad amurallada se vieron e hicieron lo que les corresponde, legionarios y filósofos, hubo danza y clase de oratoria, exhibición de caballería romana y bodas celtas, gladiadores... Y más. Y sobre todo miles de personas vestidas a la romana, de todas las edades. Como recuerdo de esta edición del Arde Lucus, en la plaza de Ferrol fue instalada una escultura que reproduce el casco en forma de pez que usaban algunos legionarios.

Los comedores, de ambientación romana, claro, instalados en la calle se encontraban totalmente llenos a mediodía.

Rosana Rielo (PSOE) es la edila que asume la organización de la fiesta. Ayer, a eso de las seis de la tarde, estaba eufórica; cansada, pero muy satisfecha. A falta de los datos de asistencia, se mostraba convencida de que como mínimo igualaron a los del año pasado e incluso es posible que los superasen. En todo caso, en el balance provisional y precipitado de esa hora, Rielo señaló: «Resultó todo muy bien, a pesar del inicio pasado por agua que complicó un poco el arranque». Y no hay crisis que valga. Para el gobierno local del que forma parte Rielo, «Arde Lucus tiene que seguir organizándose, con crisis o sin ella, porque representa mucho para Lugo y deja mucho dinero en la ciudad». En su opinión, en esta edición, el sábado «hubo más gente que nunca». Y puede que tuviera razón, porque encontrar un lugar donde picar algo a la hora de la cena o hacerse con una silla en las terrazas de los locales de hostelería era operación algo más que complicada. Así las cosas, parece que Arde Lucus cruza el Rubicón festivo en Lugo y desafía ya la soberanía del San Froilán.