El dolor persistente afecta a cien mil gallegos

Sara Carreira Piñeiro
S. Carreira REDACCIÓN/LAVOZ.

SOCIEDAD

El colectivo que acoge a los afectados por fibromialgia ha preparado un manifiesto en el que pedirán que se creen en Galicia unidades de referencia

11 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Mañana se celebra el Día Mundial de la Fibromialgia, enfermedad que se calcula que padecen unos 100.000 gallegos, y el colectivo que los acoge ha preparado un manifiesto en el que pedirán que se creen en Galicia unidades de referencia, al estilo de otras comunidades -en Cataluña hay 3 y se prevé poner en marcha 13 más-, para evitar que se tarde hasta cuatro años en diagnosticar una enfermedad que todavía tiene muchos estigmas.

Para hacerse visible, la asociación de enfermos Acofifa ha organizado para mañana un acto en Santiago: habrá un peregrinaje desde el Monte do Gozo al Obradoiro a las 10.30 horas (también saldrá un autobús), después se leerá un manifiesto y se entregará al Valedor do Pobo.

Reivindicaciones

En el texto se resumen las peticiones del colectivo: primera, que se incluya la fibromialgia en la valoración de las minusvalías, porque aunque está reconocida como enfermedad desde 1992 no se contempla para valorar un grado de discapacidad; en segundo lugar, que se formen unidades específicas ya, que coordinen la labor de profesionales de la reumatología, enfermería, psicología, fisioterapia y rehabilitación; en tercer lugar, exigen que se adapten los puestos de trabajo a estos enfermos; también quieren que se destinen más recursos a investigación y, finalmente, que se formen médicos de atención primaria en este campo, ya que con un facultativo preparado se reducen mucho el gasto sanitario y las listas de espera. Victoria Rodríguez Rilo, portavoz de Acofifa, explica que «un médico de primaria bien formado es vital para un seguimiento correcto de la enfermedad», además de limitar el número de pruebas -«a mí me hicieron cuatro o cinco radiografías de tórax», apunta Rodríguez- y racionalizar el consumo de medicamentos.

Victoria Rodríguez anima a las personas que padezcan fibromialgia o fatiga crónica a que acudan a una asociación porque, entiende, sufren mucho rechazo: «Oyes al médico decir que eres una vaga, y eso es muy duro», porque la falta de una prueba que diagnostique físicamente el mal lo deja en un limbo muy incómodo. Pero Rodríguez se pregunta: «Si no es una enfermedad, cómo es posible que personas que no se conocen presenten todas los mismos síntomas, un cansancio que nunca se pasa, una falta de concentración y memoria increíble, unos dolores constantes...»