El imán de Valencia defiende la prenda: «Las bodas y entierros también forman parte de la vida pública»
SOCIEDAD
El imán del Centro Cultural Islámico de Valencia (CCIV), Vicente Mota, aseguró ayer que los musulmanes deben «aprender a defender y exigir sus derechos», en alusión a la prohibición del IES Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón (Madrid) de que la joven Najwa asista a clase con el hiyab . El imán valenciano respondió así al llamamiento de diversas comunidades islámicas de España, entre ellas, el Consejo Islámico Superior de la Comunidad Valenciana, que el jueves pidieron a los imanes que defendieran el uso del hiyab en la oración comunitaria en las mezquitas. Mota señaló que el instituto madrileño, al aplicar en el caso de Najwa el reglamento interno que prohíbe acudir a clase con la cabeza cubierta, vulneró la Ley de Libertad Religiosa y la Constitución, que protegen el uso del tradicional velo islámico. A este respecto, Vicente Mota indicó que no se puede permitir que un consejo escolar prohíba a una musulmana o a una persona de cualquier otra condición practicar su religión, ya sea dentro o fuera de un instituto. Asimismo, el responsable del CCIV calificó de «mentira» los argumentos de quienes se oponen a que las mujeres lleven el pañuelo islámico en lugares públicos por considerarlo un símbolo religioso. «Si fuera así, no se podrían permitir las procesiones ni las bodas en la calle, ni los entierros, porque todo eso forma parte de la vida pública», aseguró, y añadió que, en ese caso, tampoco podrían ponerse adornos navideños en las calles, «porque también son símbolos religiosos». «Najwa no es Juana de Arco» El abogado de Najwa, la joven madrileña que tuvo que cambiar de instituto porque no le permitían usar el velo islámico o hiyab , aseguró que la joven «no es ninguna Juana de Arco del islam» y la familia «no va a permitir que nadie pretenda que lo sea». El letrado explicó que la familia presentará la próxima semana un recurso contra la decisión de la Consejería de Educación de avalar la medida del instituto. Confía en que sea admitido y, por tanto, «se corrija el error del centro» y la joven pueda volver a su instituto.