29 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
La comunidad científica turca recibió con escepticismo y críticas el supuesto hallazgo de restos de la bíblica arca de Noé por un grupo de investigadores chino-turcos al este de Turquía. Los descubridores sostienen que localizaron los restos de una estructura de madera en el monte Ararat, construida, según calculan, hace unos 4.800 años.
«Para poder tener un barco a esa altura, el mundo habría debido estar cubierto de agua. Y nunca ha habido un tiempo en el que el mundo haya estado cubierto de agua hasta una altura de 4.000 metros», afirmó Orhan Bingol, profesor de arqueología en Turquía, escéptico ante el hallazgo.