Un galeón español para la Expo de China

SOCIEDAD

El «Andalucía» es una réplica exacta?de los navíos de la Carrera de Indias que traían las riquezas de Oriente a Galicia

02 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los puertos de A Coruña y -en menor medida- Baiona fueron vía de entrada para las riquezas del lejano Oriente, como marfil, sedas, especias, porcelana e incluso papel. Llegaban en los galeones de la llamada Carrera de Indias, el sistema interoceánico con el que España dominó el comercio mundial entre los siglos XVI y XVIII, con Sevilla como eje.

El galeón Andalucía es la mayor réplica jamás realizada de un barco histórico español, y además, una copia exacta de aquellos galeones de la Carrera de Indias que descargaron también en Galicia. Zarpó esta semana en dirección a Shanghái, a cuyo puerto recalará en julio para ser visitado por los asistentes a la exposición universal de la ciudad china.

«Aunque, en principio, el monopolio comercial español lo tenía Sevilla, pronto A Coruña fue base a la que podían llegar galeones. Contaba también con astilleros en los que seguramente se construían», explica Guadalupe Fernández, historiadora de la Fundación Nao Victoria, que ha sido la entidad encargada de crear la réplica del barco. La abundancia de roble en la comunidad, la mejor madera para construir estos navíos, daba trabajo a sus numerosos carpinteros de ribera.

El Andalucía tiene 51 metros de eslora, 40 de altura, 6 cubiertas, 7 velas con 950 metros cuadrados de superficie, 3 mástiles y un peso de 540 toneladas. En su recorrido pasará por Barcelona, Malta, Italia y Egipto, en dirección a Singapur y Hong Kong. Tardará tres meses en llegar a Shanghái.

La historiadora de la Fundación Nao Victoria explica el curioso funcionamiento de la Carrera de Indias, todo un engranaje comercial al servicio de la Corona: «Estaba compuesto por varias rutas. Cubiertas por las llamadas flotas de Tierra Firme (Sevilla-Cartagena-Panamá) y de Nueva España, que zarpaba de Sevilla en dirección a Veracruz (México). Ambas canalizaban las mercancías procedentes de América, y la de Nueva España enlazaba con otra gran ruta comercial que extendía la navegación hacia el Pacífico: la del Galeón de Manila o Navío de la China (1565-1815), que hacía el trayecto Manila-Acapulco. En esta ciudad mexicana, las ricas mercancías del lejano Oriente que los chinos llevaban hasta Filipinas eran desembarcadas y transportadas en mulas hasta Veracruz, donde se cargaban otra vez en los galeones que regresaban a España».

Desde 1529, A Coruña y Baiona, junto con Avilés, Laredo, Bilbao, San Sebastián, Cartagena y Málaga, estaban autorizadas a comerciar con las Indias, rompiendo el monopolio de Sevilla, aunque en la práctica solo funcionan con fluidez en el siglo XVIII. En 1734 se funda en A Coruña la llamada Compañía de Galicia, que tiene por objeto la comercialización del palo de Campeche, un arbusto mexicano usado como colorante para tejidos que llega de América en estos galeones.