Imposible calcular la cifra de espectadores que en la noche del sábado se dieron cita en la localidad ourensana de Celanova para presenciar el lanzamiento del globo de papel, que en esta villa cuenta con tradición documentada desde 1850.
La plaza Maior y todas las calles que en ella confluyen estaban tan abarrotadas desde horas antes que los propios encargados del lanzamiento del artefacto -elaborado por Hermanos Pita, de Ferrol- tuvieron serias dificultades para acceder a la fachada del monasterio de San Salvador que sirve tradicionalmente de escenario para el lanzamiento. «Hai moita máis xente que outros anos, eu diría que dende que recuperamos a tradición, hai dúas décadas, nunca se xuntou tanta xente en Celanova», matizaba su alcalde, Antonio Mouriño.
Animados por la música de las charangas, los espectadores aguantaron la espera hasta que, al filo de la media noche, el globo comenzó a surcar los aires rumbo a un destino que, aún ayer, era desconocido.
Quien lo encuentre tendrá la oportunidad de disfrutar de un fin de semana para dos personas en un establecimiento de turismo rural de la comarca celanovesa. Eso sí, debe llamar al Concello y acreditar que se trata del globo ourensano.