30 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
El primer satélite español de observación de la Tierra fue puesto ayer en órbita por un cohete ruso lanzado desde Baikonur. El Deimos-1 grabará imágenes de todo el planeta y permitirá aumentar el conocimiento sobre los fenómenos naturales y los provocados por el hombre. El mismo cohete transportó otro satélite español, el Nanosat-1B, fabricado por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial.