El festival comienza con un concierto en el que tres grupos elegidos por votación popular se enfrentan entre sí.
10 jul 2009 . Actualizado a las 13:05 h.Ninguno podía imaginar que llegaría a tocar frente a los miles de seguidores del Festival de Música Celta de Ortigueira, la cita musical más importante del verano gallego. Pero lo cierto es que pasadas las cuatro de la tarde de ayer comenzaban las pruebas de sonido de lo que sería un intenso duelo entre los tres grupos noveles que, por votación popular, tuvieron la oportunidad de pisar el escenario Estrella Galicia. Los gallegos Tiruleque y Pablo Seoane Grupo y el catalán Qui Hi Ha? demostraron anoche lo mejor de ellos mismos durante la primera jornada de un prometedor fin de semana.
Fue a los ocho años cuando Pablo Seoane se adentró en el mundo de la música. Ayer, con 34 años, él y su grupo, formado hace cinco, llegaron a la villa coruñesa con la sencilla intención de interpretar ante el público la música de sus raíces. «No venimos con la idea de que esto es un concurso, simplemente queremos tocar». También disfrutar del evento, pues en su caso es la primera vez que acude al encuentro ortegano. Sin embargo, este joven gallego ya puede presumir de haber participado en el conocido Festival de Lorient durante diez años consecutivos; como solista, recorrió escenarios de Japón, Alemania y Dubái. «Fuera de España es más sencillo darse a conocer, pero aquí cuesta más esfuerzo apostar por lo desconocido. Excepto Ortigueira, el resto de las citas no arriesgan y llaman a los más conocidos. Así es difícil hacerse un hueco», cuenta Pablo poco antes de empezar el ensayo. Es por ello por lo que agradece la iniciativa de la villa, pues «de otro modo no tendríamos manera de darnos a conocer».
Trabajo en otra cosa
Sin embargo, reconoce que le habría gustado tener algo más de 45 minutos para demostrar sobre el escenario lo que son capaces de hacer.
Tampoco esperaba estar ayer donde estaba Alex Fente, integrante de Tiruleque, que significa 'marioneta' en gallego. Agrupados desde el año 2002, estos músicos aterrizaron ayer en Ortigueira para contagiar al público la «ledicia e enerxía da música». Reconoce que lo hicieron interpretando lo que «mamamos dende sempre», aunque con tímidas pinceladas de otros ritmos. Poco a poco, explica, van teniendo «máis éxito, aínda que falta dar o gran salto». Un salto difícil, pues «resulta moi complicado dedicarse profesionalmente a esto». Abogado en horario laboral, el responsable en el grupo de sacar el mejor sonido al acordeón asegura que, de momento, lo hacen por ilusión: «Todos temos o noso traballo, co que levar os garbanzos á casa». Con Tiruleque y Pablo Seoane Grupo se midieron también los catalanes Qui Hi Ha? (¿Quién anda ahí?), cuyo nombre hace referencia a lo que solía decir la abuela del responsable de la gaita irlandesa cada vez que se encontraba a su nieto y sus amigos ensayando en la cámara frigorífica de su casa.
Camino a lo celta
Este joven de 28 años formó el grupo hace apenas tres, cuando músicos procedentes del sonido clásico, flamenco, latino y rock decidieron recorrer juntos un camino hacia el mundo celta. Los orígenes de Ricard Ros proceden de la música escocesa e irlandesa, por lo que el instrumento con el que ayer se subió al escenario lo denomina uillean pipe . Un escenario en el que hay «mucho nivel», reconoció minutos después de su prueba de sonido. Conocía el trabajo de sus rivales, a quienes responsabilizó de ser los autores del paso hacia delante de la música gallega.
Al igual que sus compañeros, su actuación de ayer no buscaba únicamente obtener el mejor aplauso del público. «Tocar en este festival ya es un premio para nosotros».
Este fin de semana, Ros acude al encuentro ortegano por cuarta vez, aunque la de ayer fue su primera actuación. «Espero poder disfrutar del resto del fin de semana. Siempre que vengo aprendo cosas de otros músicos».
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