Un diario británico graba la venta de la niña oscarizada en «Slumdog Millionaire»

Imanol Allende

SOCIEDAD

De los suburbios de Bandra en Bombay al glamur de Hollywood; del anonimato al estrellato; de la pobreza a ser vendida por su padre.

21 abr 2009 . Actualizado a las 11:38 h.

Este parece que ha sido el corto y lamentable recorrido efectuado por la niña de 9 años Rubina Ali desde que saltó a la fama con la cinta Slumdog Millionaire. En un intento por abandonar la pobreza, su padre, Rafiq Qureshi, decidió poner en venta su única posesión valiosa, a la que dio un precio de 220.000 euros. La policía india ha iniciado una investigación, e interrogado y detenido al padre. «No es una niña normal, es especial, una niña de Oscar [...] He de considerar qué es lo mejor para mí, mi familia y el futuro de Rubina [...] La culpa es de Hollywood, nosotros no hemos sacado nada de la película». Con estos argumentos defendían el padre de la niña y su hermano Mohjuddin su venta a dos periodistas del sensacionalista británico News of the World que se hicieron pasar por un matrimonio de Dubái. Según cuenta el periódico, el chivatazo sobre la puesta en venta de la niña fue dado por un amigo de la familia y ex vecino. El diario indica cómo su informante les contó que la familia de Rubina estaba furiosa por no haber mejorado sus condiciones de vida a pesar de tener una hija famosa. «En enero les llamó una adinerada pareja de Oriente Medio que vio su queja por el canal Al Yazira y que mostró interés en adoptar la niña, y a los padre se les iluminó la cabeza», cuenta este ex vecino de la familia. El padre de la niña teme que con el paso del tiempo la sombra de la fama que persigue a su hija se desvanezca y entonces ya no cuente con posibilidades de obtener de una manera o de otra el dinero para salir de la pobreza, por lo que está dispuesto a vender a su hija «a quien esté preparado para ayudar a toda la familia». Esta pareja árabe tenía previsto viajar a Bombay en mayo para negociar con Rafiq la compra de Rubina. «Pero este interés ha convertido en avaricioso a Rafiq -explica su ex vecino-y ahora dice que considerará el precio más alto que alguien pague por ella». De hecho, según cuenta un periodista del News of the World, el precio final que le pidió Rafiq por su hija era cuatro veces mayor que el inicial de la negociación. Kurshida es la madre biológica de Rubina. Se enteró hace dos semanas de las pretensiones de su ex marido. «No podía dar crédito a lo que me contó mi hija mayor», afirma la mujer, que culpa de lo sucedido a su ex esposo y a su nueva mujer, Mina. Pero Rafiq, que gana el equivalente a dos euros al día, negaba las negociaciones, que fueron grabadas por el periodista con una cámara oculta, aunque admitía haberse reunido con un supuesto jeque de Dubái en un lujoso hotel de Bombay. «Me dijo que su mujer quería adoptar a Rubina, pero yo le expliqué que no puedo dejar ir a mi niña», explicó Rafiq a la policía, y añadió que lo llamaron otra vez al día siguiente: «Me hablaron en inglés, pero, como no entendía nada, dije que sí a todo lo que me dijeron. Nunca vendería a Rubina, es todo falso». Esto no evitó que Rafiq fuera detenido e interrogado por la policía india. El inspector Prakash Slunke indicó: «Cuando preguntamos a Rubina, la niña nos dijo que no quería ir a ninguna parte y que quería estar al lado de su padre». La policía ha prometido llegar hasta el fondo de lo sucedido.