La pista que no advirtió Darwin en su viaje a las Galápagos
07 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Un equipo de investigadores italianos y ecuatorianos descubrió en las islas Galápagos una especie única de iguanas terrestres de color rosado, un hallazgo que podría aportar pruebas de la divergencia de especies mucho antes que los famosos pinzones en los que se inspiró Charles Darwin para desarrollar la teoría de la evolución. «Es sorprendente haber encontrado en el siglo XXI un hallazgo de estas características», explicó Washington Tapia, responsable del estudio y director de investigaciones del Parque Natural Galápagos, patrimonio natural de la humanidad declarado en riesgo por la Unesco en el 2006.
La iguana pertenece al género de las Conolophus y su rasgo más llamativo es el color rosado, que en su momento se atribuyó a una despigmentación. Los primeros individuos de esa especie fueron hallados en 1986 en el archipiélago ecuatoriano, y tras investigar su componente genético con numerosas pruebas durante varios años, los científicos pudieron concluir que se trataba de un lagarto único.
«Todavía no se ha determinado el tamaño de la población, pero estimamos que es pequeña porque, de momento, solo hemos capturado 36 iguanas rosadas para su investigación», precisó Tapia. La especie es de color rosado con manchas negras y puede tener una longitud de hasta 1,80 metros entre cuerpo y cola y, a diferencia de los demás lagartos terrestres, su cresta no termina en puntas.
«Es una especie única y, de lo que se ha observado hasta el momento, sus movimientos difieren de las demás iguanas. Pero aún se debe investigar más para determinar mejor sus características únicas», según Tapia.
El descubrimiento fue realizado por un equipo de investigadores italianos y ecuatorianos que venían trabajando desde el 2001 en colaboración con la universidad de Tor Vergata de Roma. «No somos los primeros en ver esta iguana, pero fuimos los primeros en decir qué es y que constituye una nueva especie», explicó el investigador italiano Gabriele Gentile. Este tipo de iguana no fue advertida por Darwin en su visita a las Galápagos en 1835, ya que no exploró el volcán Lobo, en la isla Isabela, el único lugar del mundo donde habita esta especie. Su análisis ha determinado que este reptil se originó en las Galápagos hace más de cinco millones de años a partir de otras poblaciones de iguanas.