Una práctica permitida en cuatro países europeos

SOCIEDAD

Cuatro países europeos aceptan la eutanasia activa: Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Suiza, con algunas diferencias entre unos y otros:

Holanda

Tiene la legislación más clara de todas y la primera, desde el 2000. El proceso es como sigue: el paciente solicita la eutanasia, para lo que ha de sufrir un padecimiento insoportable en una enfermedad degenerativa y para la que no haya tratamiento; un médico estudia su caso y envía el informe a otro facultativo independiente; una comisión analiza la situación; se ejecuta la eutanasia por parte de médicos. No es aplicable a personas que sufran depresión o ansiedad ni a ancianos que crean que ya no aportan nada. Los médicos pueden recurrir a la objeción de conciencia.

Bélgica

Fue el primer país católico en aprobar la eutanasia, en el 2002. Del estilo de la de Holanda, es algo más restrictiva. Tiene que haber testigos que avalen la situación del enfermo y la comisión que supervisa cada caso está formada por 16 personas.

Luxemburgo

Aprobada la norma este mismo año, en febrero, es una ley muy similar a la belga.

Suiza

Más que la eutanasia, en Suiza se permite ayudar a un suicidio si es de forma altruista. Hay dos organizaciones sin ánimo de lucro que lo hacen, Dignitas y Exit. El interesado envía su documentación, que revisan un abogado y un médico; tienen una entrevista con el paciente y este debe acudir a Zúrich para morir. Allí se le ofrece un vaso con un cóctel de medicamentos, pero ha de ser el interesado el que coja el recipiente (o aspire el contenido por una pajita), sin ayuda.

España

No está regulada y el apoyo al suicidio está penado. Solo se cuenta con el llamado testamento vital. Se trata de un documento que debe presentarse a un notario (en los sitios donde no hay registro oficial específico) y en el que se indica qué tratamientos de prolongación artificial de la vida se aceptan. En ningún caso se contempla la eutanasia activa.

Alemania

No está permitida la eutanasia, y la clase política no parece dispuesta a regularla en tanto recordaría las prácticas similares del régimen nazi. Los alemanes que así lo desean suelen ir a morir a Suiza.

Gran Bretaña

Está prohibida la práctica de la eutanasia activa. El polémico caso de Diane Pretty -que la pidió sin éxito y murió «sufriendo todo lo previsto», según su marido- avivó el debate en el 2002, pero no se llegó a un arreglo legal.